Cada mañana,
con los pies descalzos,
entre mar y arena
buscaba en su camino
restos de naufragios.
Así llegó la primera vez,
con la marea:
entre recuerdos rotos
y sabor a sal.
Comenzó tratando de
salvar algo de lo perdido,
terminó coleccionando
hermosos despojos.
En la plaza contaba
los desamores del mundo
para nunca más
tener que hacerse a la mar.
-SB
Foto tomada de Flickr.
