domingo, 26 de noviembre de 2006

En las noches que me pierdo en las aguas del eterno retorno, busco para encontrar el camino, las constelaciones de tu cuerpo y me pregunto ¿qué tejes y deconstruyes allá en nuestra Itaca?

sábado, 25 de noviembre de 2006

Anoche viendo una película en mi ostra-recámara tuve la desgracia de recordar que siemrpre he sido un romántico sin remedio, que además ya se acerca Navidad y me da esa irremediable nostalgia, y que para colmo mi cumpleaños está próximo.
Debería ponerme a estudiar y dejar de ver películas.

domingo, 19 de noviembre de 2006

foto Sharif Bujanda

La vida tiene algunos caminos hermosos y al mismo tiempo extraños.


miércoles, 8 de noviembre de 2006


Hay días en que no sé si a quien busco en esas aguas es a Penélope o a Circe

domingo, 5 de noviembre de 2006

miércoles, 1 de noviembre de 2006

De la libretita concupiscente

Lujurias de bolsillo:

  • para disolver en agua y tomar un baño
  • para rociar en la ropa y salir a bailar
  • para sembrar en una maceta y esperar a la noche para saber qué crece
  • para esparcir entre las sábanas
  • para colgar como aretes que susurran
  • para la cafetera y esperar que el olor invada la casa
  • para las golosinas y ofrecer a las visitas
  • para separar las páginas del libro que se lee antes de dormir
  • para llevar a un viaje, entre las fotos de la cartera

miércoles, 18 de octubre de 2006

Rodin La Puerta del infierno

"Por mí se va a la ciudad del llanto;
por mi se va al eterno dolor;
por mí se va hacia la raza condenada:
la justicia animó a mi sublime arquitecto;
me hizo la divina potestad,
la suprema sabiduría
y el primer amor.
Antes que yo no hubo nada creado,
a excepciónde lo eterno,
y yo duro eternamente.
¡Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza!"

La Divina Comedia, Canto III

La Porte de l'Enfer
Auguste Rodin,
Musée d'Orsay

El bronce se encuentra en el Museo Rodin

Foto Sharif Bujanda

martes, 17 de octubre de 2006

La Victoria de Samotracia vs Marinetti



En 1909 Filippo Tommaso Marinetti, figura central del movimiento de Vanguardia llamado Futurismo, publica en Le Figaro el "Manifiesto Futurista" en donde además de glorificar la guerra, en el punto 4 afirma que:
"Un coche de carreras con su capó adornado con gruesos tubos parecidos a serpientes de aliento explosivo... un automóvil rugiente, que parece correr sobre la ráfaga, es más bello que la Victoria de Samotracia."*
Pues bien, un asunto tan subjetivo como la apreciación estética y más aun, el abordar teóricamente al arte es discusión de nunca acabar, per siempre puede uno manifestarse al respecto.
El amor por las Vanguardias es como la adolescencia, todo es rebeldía y nada se le parece, todo lo antiguo es inservible o no representa nada para la actualidad. Hay que "tragarse el mar de un solo bocado"
Pasé tiempo en la facultad fascinado estudiando estas corrientes y aun hay ideas que me mueven, pero una vez superada dicha adolescncia volví (de hecho nunca lo dejé) al gusto por el Impresionismo (tengo una réplica de una pintura de Monet en mi habitación) y por el arte clásico.
He aqui mi propia fotografía de la escultura, y sin vergüenza admito que al encontrarmela de frente, casi por accidente en el Louvre, sentí un vuelco en el corazón.

miércoles, 4 de octubre de 2006

jueves, 28 de septiembre de 2006

martes, 26 de septiembre de 2006

lunes, 25 de septiembre de 2006

Engranajes

La vida parece ser un complicado engranaje en donde al moverse algo todo lo demás también lo hace. En la vida los ciclos terminan y comienzan otros sin que uno lo note, pero ay!, como duelen a veces.

jueves, 21 de septiembre de 2006

Kalakiss


Viaja si ambicionas un valor seguro. Recorriendo los cielos la media luna llega a transformarse en luna llena.
Ibn Kalakiss, s.XIII

viernes, 8 de septiembre de 2006

Serán los años que lo terminan a uno por ablandar, o habra sido solo mi impresión, pero la otra noche se me rodaron un par de emociones por la mejillas... O habrá sido simplemente Paris.

viernes, 1 de septiembre de 2006

Café I قهوة

Un día, o quizá una noche, extravié las palabras. No sé si fue en aquel viaje y si se fueron por accidente en la última carta que escribí, -de la cual, por cierto, nunca supe nada-. Quizá simplemente se quedaron sobre la mesa, cerca del asiento del café.
Posiblemente no debí jugar a meterme en los laberintos de la caligrafía sin tener un mapa, una guía de viajero metafísico.
Tal vez es el pago doloroso por dejar en el cajón del olvido todas esas cartas que nunca llegaron a su destino. ¿Cuánto cuesta una palabra desperdiciada?
Busqué belleza en el silencio y la encontré, pero también comprendo que como en música, eso solo funciona en la armonía del sonido.
Los frascos de tinta son recipientes de murmullos.