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lunes, 10 de agosto de 2009

260. Los hombres que odian a las mujeres


  Män son hatar kvinnor, literalmente traducido 'Los hombres que odian a las mujeres', es la primera parte de una trilogía de novelas policiacas suecas llamada Millennium, escritas por el ya fallecido periodista y hoy célebre, Stieg Larsson (1954-2004).
  En castellano el libro apareció como Los hombres que no amaban a las mujeres, quizá siguiendo a la publicación francesa: Les hommes qui n'aimaient pas les femmes. Lo cual interpreto simplemente como una cuestión de mercado, pues es probable que hayan asumido que el título exactamente traducido era demasiado fuerte y quizá ello se reflejaría en las ventas, en especial tratándose de las potenciales lectoras. Pero sin duda, la historia va mucho mejor con el título original*. En inglés la cosa es todavía peor, se llama The Girl with the Dragon Tattoo haciendo referencia a uno de los personajes principales.
  Tengo resistencia a leer best sellers y nunca había tenido interés por acercarme a la novela policiaca, quizá con la sola excepción de las obras de Yasmina Khadra, las cuales son en ocasiones clasificadas en ese subgénero pero que en mi opinión tienen dimensiones narrativas e ideológicas que desbordan por mucho a la novela negra. Pero volviendo al asunto de Larsson, después de leer algunas críticas interesantes decidí hacerme de un ejemplar en económica que encontré en una librería de Beirut. 
  Como mi conocimiento de la lengua sueca es totalmente inexistente, me pareció que la traducción británica estaría bien y comencé a leerla como pasatiempo de viaje. Reconozco que la historia 'me enganchó'.
No pretendo hacer aquí ni una crítica literaria en forma, ni tampoco un reporte de lectura, simplemente quiero compartir mi impresión general sobre este fenómeno de marketing literario.
  La novela está escrita en dos ritmos, el primero calmado sin llegar a ser totalmente lento, lleno de adjetivos y rodeos ilustrativos. Larsson logra llevarte de la mano hasta por ahí de la página 300 sin que la verdadera acción comience. Este señor preparó la mesa con tal esmero que uno no se desespera y se larga. Eso sencillamente es tener talento. Después la narración acelera vertiginosamente como si fuéramos a bordo de la motocicleta modificada de la chica del tatuaje. Para la página 446 el misterio está resuelto y este tipo tiene todavía la osadía de poner 87 páginas delante para terminar su historia. E insisto, uno se queda hasta el postre sin darse la media vuelta y esfumarse.
  Dos personajes principales que mantienen el balance de la obra: 
  Mikael Blomkvist, un periodista de cuarenta y tantos años, socio de una pequeña pero buena revista financiera llamada Millennium. Idealista y hasta un tanto ingenuo, quien ha perdido el primer 'round' en contra de un magnate, mafioso y especulador. Por ello ha decidido tomar un inusual trabajo temporal que le ofrece Henrik Vanger patriarca de una dinastía familiar de industriales en decadencia.
  Lisbeth Salander (la chica de la moto y los múltiple tatuajes y piercings) con personalidad en el borde de la desadaptación social pero brillante hacker e investigadora, memoria 'fotográfica' incluida entre sus múltiples y poco ortodoxas habilidades.
  Dos cosas por hacer sin dejar que Millennium se hunda: 
  -Resolver el misterio de la desaparición hace casi cuarenta años de la sobrina de Vanger quien sospecha que fue asesinada por algún miembro del clan, el cual evidentemente (y no tanto) tiene varios esqueletos en el armario.
  -Recuperarse del asalto perdido y terminar con Wennerström, el industrial mafioso antes mencionado. 

  Quizá solo sea la sensación literaria del momento, pero me ha parecido bien escrita y llevada. Entretiene y captura la atención, incluso de lectores un tanto 'duros de roer'. Ya veremos si el gusto me dura para leer la segunda parte.
  Y por cierto, la película no es realmente buena.


LARSSON, Stieg. 2005. The Girl with the Dragon Tatoo: Millennium I. [trad.] Reg Keeland. London : Maclehose Press, Quercus, 2005. pág. 534. ISBN1098765432.


* La referencia directa se encuentra en el capítulo 28 en palabras de Lisbeth Salander: "Otro hombre que odia a las mujeres" [p.493 de la edición inglesa: "One more man who hates women"]

martes, 3 de marzo de 2009

240 Persépolis




Ayer vi una película excelente, y es de dibujos animados. De hecho está basada en el comic homónimo y autobiográfico de la iraní Marjane Satrapi. Ella vive ahora en París y en el comic cuenta su historia, la cual comienza cuando era niña y vive la caída del régimen del Shah y la Revolución islámica. Su familia, aristocrática, intelectual y de educación occidental, es al principio partidaria de la revolución, pero con el comienzo de las políticas opresoras del nuevo régimen y la guerra con Irak, Irán se va transformando en un lugar asfixiante y peligroso, incluso más que en los tiempos del shah. Ésta niña, que en blanco y negro ve con ojos críticos su entorno me recordó de alguna manera a Mafalda. Una Mafalda persa que ve su país y también Europa con agudeza.
Vale la pena ver Persépolis y no sólo porque se presentó en Cannes. Por cierto, Catherine Deneuve y su hija Chiara Mastroianni hacen las voces de 'Marji' y su madre en la versión original francesa. 

miércoles, 15 de octubre de 2008

212 Tous les matins du monde sont sans retour

Tous les matins du monde [Todas las mañanas del mundo] es el  título de una novela de Pascal Quignard publicada por Gallimard en el 91 y la cual, debo confesar ni he leído, ni sabía de su existencia hasta hace media hora, cuando terminé de ver la película homónima de Alain Corneau y busqué el título en Google. 
Quignard es ganador del premio Goncourt 2002 y esto -generalmente- es una referencia real de calidad literaria. Sin embargo no estoy seguro de querer leer la novela mencionada y es justamente a causa de la película.
Todos sabemos el típico ejemplo de la película que no pudo acercarse al libro y es porque adaptar la literatura al cine no es cosa fácil y convencer a los lectores es todavía más difícil.
Menos frecuentes son los ejemplos de buenas adaptaciones cinematográficas, pero seguro que las hay, aunque claro, eso es tan subjetivo... Mi ejemplo típico es el Señor de los Anillos. Terminé ese enorme libro sin imaginar que un día alguien intentara llevarlo a la pantalla. Cuando vi la última de las tres películas me dije que era una buena adaptación, que me había gustado ver lo que vi, por más que supiera todo lo que se quedó en el texto. Una película tiene imágenes, música y otras cosas que la hacen valiosa -o terrible- por sí misma.
Y finalmente están las películas que son mejores que el libro. Y no me canso de decirlo: "El silencio de los inocentes [o corderos]" como película es buena, como literatura no vale prácticamente nada.
Y ahora, llegamos a Todas las Mañanas del Mundo.
Típica película francesa, -si eso existe-, con varios niveles para apreciar en conjunto o incluso por separado. 
Primero, la narración en voz de Gérard Depardieu quien actúa como Marin Marais, músico de la corte del rey, quien ya viejo cuenta la historia con su antiguo maestro de viola (da gamba) Jean Sainte Colombe y con sus hijas.
Segundo, quien actúa como Marais joven es Guillaume Depardieu, el apenas fallecido hijo de Gérard y que precisamente con esta película se ganó el reconocimiento internacional.
Las demás actuaciones son de alta calidad y se demuestra con los premios recibidos.
Tercero, la historia y los ecos casi mitológicos, lo cual, supongo se lo debemos a la novela. Y digo que tiene ecos mitológicos porque Sainte Colombe con su magnífico arte, en la soledad de un ermitaño, hace regresar, como un Orfeo, a su esposa ya muerta mientras toca su instrumento.
Finalmente, lo que encontré más interesante: La viola da gamba es interpretada por Jordi Savall , además de ser él quien seleccionó y dirigió la música de la película. 
Será que si decido un día leer la novela, tendré que imaginarme a Marais como los dos Depardieu y poner un disco de Savall para que no se quede corta...