Ya habíamos dicho en algún lugar que después del Big Bang el Universo se encuentra en constante expansión y que los científicos no están seguros de si continuará indefinidamente así, o quizá se detenga, o incluso comience a contraerse hasta llegar a lo que teóricamente sería lo contrario al Big Bang: el Big Crunch.
Ahora bien, según se ha calculado, el Universo tiene una extensión en sus tres dimensiones espaciales conocidas, unos quince mil millones de años luz (un año luz es alrededor de 9461 billones de kilómetros), el detalle aquí consiste en que existe la posibilidad que tales distancias se curven sobre sí mismas, describiendo un enorme círculo, lo que al menos teóricamente significaría que si hubiera un "Cristobal Colón espacial" podría partir en su viaje y en algún momento llegar al mismo punto de inicio, es decir, podría ser que el Universo, como la Tierra sea redondo.