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jueves, 17 de enero de 2013

Entre blancos y grises

Ya conocemos el lugar comùn sobre los esquimales y el color blanco: aparentemente ellos, al vivir en un ambiente predominantemente blanco a causa del hielo y la nieve, son màs sensibles a las diferencias entre diferentes tonos blancos y como consecuencia sus lenguas tienen muchas palabras para designar tales "blancos".
Henry Miller en Quiet days in Clichy (1956) encontrò su propia versiòn parisina hablando del color gris:
"Paris, as everyone knows, is  pre-eminently a grey city [...] In France the range of greys is seemingly infinite; here the very effect of grey is lost."

domingo, 6 de junio de 2010

295 Del buen uso de las palabras




En realidad creo que es un tanto injusto llamar 'piratas' a las fuerzas israelíes que atacaron a los peligrosísimos (sic) "terroristas (sic) antisemitas(sic!!)" en el Mediterráneo.
Piratas, lo que se dice piratas, son por ejemplo, los somalíes que andan por el cuerno de África y que son cazados como tales, por eso mismo hay una fuerza mutinacional tratando de proteger los navíos que por ahí pasan.
Decir que los israelíes son vulgares piratas es de cierto modo, menospreciarlos. Tienen la bendición imperial para asesinar personas desarmadas en aguas internacionales, capturar los barcos y llevaros a sus puertos. Los piratas con permiso imperial, es decir con patente de corso y que son tratados como héroes nacionales por sus valientes actos se llaman precisamente corsarios.
Ahora bien, yo entiendo que dichos valientes no son exactamente Walter Raleigh pero eso ya es otro cantar.

sábado, 30 de enero de 2010

281 ¿Marianne con Burka?




Hace tiempo que la República francesa viene dando batalla a los signos religiosos ostensibles en las instituciones públicas. En las escuelas, por ejemplo, las niñas no pueden asistir con la cabeza cubierta, pues es un signo islámico ostensible.
Hoy la propuesta es prohibir -en las instituciones públicas- el uso de elementos que cubran el rostro de las personas, como las 'burkas' y el 'niqab' o velo islámico.
La polémica ha vuelto, pero parece ser que en general hasta los musulmanes franceses en su mayoría aprueban la medida. ¿Quién quiere a una persona con el rostro cubierto en el aeropuerto, en el banco, o en una oficina pública? ¿En pleno París?
Hay que dejar claro que esta propuesta como la mayoría de las de este tipo en Francia solo afecta a los lugares públicos y gubernamentales, es decir que cada quien es libre de andar vestido como guste en su casa, en la calle, en su auto...
Encuentro por lo menos tres claras razones para esta medida: la primera es evidentemente por seguridad. Cualquiera se puede poner una burka encima y asaltar un banco, o sin ir tan lejos, los empleados públicos deben saber con quién tratan a la hora de tramitar algo, por claridad jurídica. No puede haber pasaportes o licencias con fotografías de rostros cubiertos, es simplemente absurdo.
La segunda razón es de orden social. Francia tiene probablemente la comunidad musulmana más grande en la Comunidad Europea y debe hacer todo lo posible por integrar e incluir a todas sus minorías, pues es la única manera de hacer funcionar una sociedad de esas características. El velo islámico no solo es una vestimenta. Es una de declaración pública de segregación. Es evidente que alguien que lleva puesto eso en público, en un país occidental, está proclamando que no se interesa en integrarse, y es justamente la lucha contra los extremismos una parte de la política interior del país. En la medida en la cual se eviten los grupos marginados y separados, se evitarán las manifestaciones extremistas. La lógica es muy simple: Si alguien tiene acceso a la escuela pública, a la seguridad social, a las prestaciones oficiales, a la universidad pública, entonces no tendrá motivo para hacerse volar en el metro.
La tercera razón obvia es la tradición del Estado laico francés. La laicidad garantiza que el Estado no pertenece ni apoya a ningún grupo religioso, y eso garantiza la igualdad ante la ley de todos. En una república laica, la igualdad jurídica es un requisito sino qua non. La única manera de garantizar la libertad de culto es guardando el delicado equilibrio entre los diferentes grupos.
Varias veces he escuchado comentarios acerca del "Estado ateo" en especial de personas de los países del Este. Yo siempre aclaro que "ateo" y "laico" son cosas muy distintas. Un Estado ateo tiene una posición clara en contra de cualquier manifestación religiosa y no garantiza la libertad de creencia o culto. Un Estado laico al contrario, tiene una actitud totalmente neutra y sí garantiza tales libertades.
Pues bien, considero que prohibir el uso de elementos que cubran el rostro y la identidad de una persona en lugares públicos, es una medida correcta que protege los intereses y valores de la mayoría y además limita la segregación religiosa y de género, la cual no debe ser tolerada de forma alguna en una sociedad moderna.

lunes, 21 de diciembre de 2009

273 TODO Bach

Tengo una amiga que solía decir que "los niños ahora nacen con plug integrado", haciendo referencia a lo que ha avanzado la tecnología que alcanza los hogares y cómo ha cambiado entre generaciones. Ahora que nació su primer hijo se me ha olvidado preguntarle, cuando chateo con ella desde el otro lado del mundo, si él nació con bluetooth o algo parecido.
Los humanistas solemos tener una relación extraña con la tecnología, quizá porque nos percatamos que en éste mundo 'hiperacelerado' la adaptabilidad del hombre no siempre coincide con el avance tecnológico y que en ese avance a veces perdemos en cultura.
El hecho de escribir aquí es una muestra positiva de asimilación y sinceramente me da curiosidad ver cómo evoluciona el fenómeno de las bitácoras.
Una variante que todavía me provoca un sentimiento ambiguo es el de los microblogs, o el famoso twitter que ya conocemos. Tengo una cuenta pero soy más que nada un curioso, un voyeur de la "'información' 'inmediatizada'"(comillas en 'información' y también en 'inmediatizada', nótese). Apenas abrí la cuenta por un artículo que leí de Jordi Soler y me inscribí en su sitio solo por el morbo de ver en esa dimensión a ese señor que siempre me ha sorpendido por su actividad precisamente "multidimensional". Para mí es un locutor excelente que se convirtió literato y que pasó de la poesía a los cuentos y luego a las novelas. Que escribe artículos en línea para diversos diarios de los dos lados del Atlántico, que tiene una página en el ciberespacio, la cual incluye una bitácora y además ahora juega con twitter.

El caso es que quería llegar a ese punto para hablar del iPod que vino a dar a mis manos recientemente, del cual tenía muchas dudas (y sigo teniendo) pero que con sus 64 Gb de memoria me ha ido ganando poco a poco. El caso es que esos gigabites traducidos en capacidad para almacenar música resultan una barbaridad. Por ejemplo, aquella estación de radio en la cual trabajaba Jordi Soler y que se llamaba Rock 101 -y de la cual ya he hablado un par de veces aquí-, tenía una lista básica de unas 250 canciones, es decir, las que siempre se escuchaban todos los días de base, además de las que incluyeran en la programación de cada día. Y es que la estación tenía como temática el rock clásico y si uno analiza esa lista aproximada, no hay muchos más "clásicos" que falten. Así que 'me bajé' la lista de internet y con todos los albums que he ido convirtiendo en Mp3/Mp4 a través de éstos años, no me faltaron más de 50 canciones para juntar toda la programación regular de una estación de radio. Sobra decir que en la memoria del aparato del tamaño de la palma de la mano de un niño, y que cabe cómodamente en la bolsa de los jeans, todo ese rock desde Aerosmith hasta Frank Zappa no ocupó prácticamente nada.
Casi me asustó darme cuenta que ahí cabe TODO Bach y no sé cuantas cosas más. Me pareció sumamente superfluo y casi irrespetuoso hacer eso a Bach, por lo cual me limité a transferir mi selección de preferidos, que no es pequeña.
No me he animado a transferir video ahí, porque insisto, digiero la tecnología de a poco, pues yo no nací con bluetooth incluído.
Por ahora con "la cháchara", -como hemos bautizado al iPod-, tengo una relación de respeto, desconfianza y fascinación. Para purificarme corro a escribir cartas navideñas a mano y pluma fuente, y con timbres adheridos "a la antigüita".
Además en París siempre hay conciertos en vivo en ésta época.

jueves, 17 de diciembre de 2009

272. Dedos

Tuve un examen difícil y le decía a un amigo que esperaba obtener por al menos un 10. Eso creo que para el resto del mundo no francófono es algo poco comprensible. En el sistema educativo francés se califica sobre veinte, de tal manera que la calificación mínima para aprobar es diez, lo cual aunque suena generoso, solo es lógico pues el "20" es prácticamente hipotético, si he entendido bien, en la práctica esa es una calificación que no se usa y ha de obedecer a la idea de que todo es siempre perfectible.
Pero independientemente de lo interesante (o totalmente inútil) que pueda ser reflexionar sobre los métodos de evaluación académica, lo que deseo resaltar es la cifra "20".
Para los franceses (pero no para los belgas), "ochenta" se dice "cuatro veintes"; "noventa" es "cuatro veintes y diez"; y con la misma lógica "setenta" es "sesenta y diez", pues 60 es múltiplo de 20 pero no 70. Eso claro, hace pensar que los galos contaban de veinte en veinte y no de diez en diez, y que de alguna manera lo siguen haciendo.
En México todos sabemos que las culturas mesoamericanas también tenían un sistema vigesimal, pues en la primaria a todos nos enseñan los números mayas, además de los romanos y evidentemente los arábigos. Irónicamente cuando viví en el Medio Oriente tuve que aprender los números indios pues los árabes ¡no cuentan con números arábigos!
Pero para no desviarme del asunto, parece ser que hubo varios sistemas vigesimales en el mundo (no sé si todavía los haya) y que fue el decimal el que finalmente se impuso. Creo que los humanos contamos instintivamente con la lógica: unidad/grupo de cinco (no sé como se diga)/decena/veintena. Eso evidentemente porque tenemos veinte dedos, distribuidos en 5, 10 y 20. Me pregunto si el uso del calzado tuvo que ver con el abandono de los sistemas vigesimales, o simplemente siempre fue más fácil contar de diez en diez, incluso para los exámenes...

viernes, 13 de marzo de 2009

242. Navegar por internet, ¿es estar ocupado? O la diléctica del cactus, el sombrero y la laptop.

México es el país con más hispanohablantes en el mundo (alrededor de cien millones), lo cual no me sorprende incluso tomando en cuenta la variedad lingüística que existe. Con ello me refiero al porcentaje de la población que no tiene como lengua materna el castellano sino una lengua o idioma vernacular. Desgraciadamente de la mayoría de nosotros que aprendemos el español como primera lengua, son poquísimos los que aprenden una lengua propiamente del país. Por eso, cuando alguien por error me pregunta si hablo "mexicano" con cierta vergüenza siempre admito que "no, pero debería haber aprendido", aunque sea por cultura general, pero eso es otro asunto. 
De lo que quiero hablar es de las bitácoras electrónicas. Según la agencia de investigación de mercado MacCann, México ocupa el cuarto lugar de "ciberlectores de blogs", solo después de Corea del Sur, Filipinas y China. Lo sorprendente es que el uso del internet es considerablemente limitado entre la población (alrededor de 21%) Pero de ese porcentaje unos "5.9 millones de usuarios leen frecuentemente algún blog" y un 60.3% de los cibernautas tienen su propia bitácora. Y además, los latinoamericanos (no solo los mexicanos) invertimos tres horas más al mes que el promedio mundial en internet.
Inmediatamente me puse a descartar de entre ellos a los que usan la red principalmente para bajar porno y música. Después deseché Facebook y otras redes sociales (Hi5 NO cuenta como blog). Había también que hacer a un lado los que utilizan la conexión para jugar en línea. 
Y al final quedan los utilitarios y los blogonautas. El utilitario lee publicaciones regulares en línea, utiliza el correo electrónico y 'chatea', usa la banca y otros sitios de finanzas a distancia,    compra y vende, consulta instituciones, servicios; 'asiste' a eventos y claro están los que mantienen una página empresarial. Entonces llegamos a los blogs, algunos solo leen y otros también escribimos de vez en cuando, o mejor dicho publicamos entradas, pues supongo que los fotoblogs (y relacionados) también cuentan. 
Por supuesto un cibernauta tiene más una de las anteriores características, pero a lo que voy, es que me sigue sorprendiendo después de todo la cantidad de mexicanos que también son 'nietos posmodernos de Montaigne'. Alguien dijo que México es un país surrealista. Yo si lo creo, pero debo confesar que más de la mitad de mis lectores llegan desde la Península y no desde las Américas. Será que mis bitácoras entran en otra corriente artística...

jueves, 11 de diciembre de 2008

224. Diarios

Estudiamos a algunos autores o personajes importantes, leyendo sus diarios "personales" publicados de manera póstuma. A este ejercicio de investigación le encuentro un par de inconvenientes:
-El primero, contrario a lo que comúnmente se piensa, es que cualquier diario ha sido escrito para ser leído por otra persona, ya sea a la muerte del autor o incluso durante su vida. La única excepción a la regla en la cual puedo pensar es la que se refiere a aquellos quienes destruyen tales documentos antes de morir, o que previsoriamente ordenan su destrucción ya sea en su testamento o simplemente a alguna persona de su entera confianza.
Mi argumento aquí consiste sencillamente en el hecho de que siendo el mismo autor la única fuente de referencia directa en el texto, la carga subjetiva es mucho más intensa que en otro tipo de fuentes: es alguien hablando sobre sí mismo a un tercero, pero fingiendo más o menos hablarse a sí mismo.
-El segundo inconveniente es el subgénero literario: Quizá un científico sea genial en su campo, pero escribiendo un diario... Y lo mismo puede aplicarse incluso a los escritores de oficio.
Cabe aclarar que una bitácora o un diario intelectual o científico son documentos de otra naturaleza, pues no cargan con el estigma de pasar por "personales".
A mis manos solo han caído propiamente los diarios de dos autores: Mircea Eliade y Anaïs Nin.
En Eliade encontré interesante la génesis y desarrollo de ciertos argumentos, y me sorprendió enterarme de la importancia que para él tenía su obra literaria frente a la científica. Por lo demás no hay prácticamente nada interesante ahí. Eliade consciente de la posible publicación de estos cuadernos excluye casi cualquier intimidad con el lector, a no ser para quejarse de la precariedad económica de ciertas etapas de su vida.
Lo de Anaïs Nin fue casi accidental, casi por vía de Trópico de Capricornio u Opus Pistorum, y contenía el morbo que cualquiera tiene leyéndola, un morbo tan estereotipado que nunca puse demasiado entusiasmo a tal lectura y solo trascendió para que regresara a  Henry Miller, no sin cierta carga de conciencia.
Después de eso no leo diarios, ni biografías, mucho menos autobiografías y tampoco tengo la menor intención de escribir algo parecido.
¿Pero qué hay de las bitácoras electrónicas?
¿Porqué la blogósfera es diferente?
¿Es diferente?
¿Es la tentación de inmediatez, de metatexto, de "sociabilidad virtual", de "dialogismo virtual"?
¿Algún día alguien leerá un blog como hoy se leen los diarios publicados de alguien?
¿Algún día alguien, en un ejercicio de retroceso conceptual, editará y publicará sobre papel un blog?

sábado, 6 de diciembre de 2008

223. Los universos paralelos y el subconsciente.

La otra noche me asaltó una conclusión: 
"Si estoy aquí es porque en algún momento tomé una mala decisión y sin duda porque en algún otro momento tomé otra buena"
Y digo que me asaltó porque llegó en "fast track", es decir que no pasó por el filtrado regular del consciente. Ya sabemos que ese tipo de cosas pasan, que el subconsciente tiene formas peculiares de decirnos cosas, a veces en sueños, a veces en "actos fallidos", en un "déjà vu" (cualquiera de sus variantes), o en este tipo de pensamientos que parecen llegar sin advertencia previa.
Como he aprendido a través del tiempo a poner atención a estos mensajes, alcé el cuello de la chamarra para cubrirme del viento, escondí las manos en los bolsillos, y dediqué el resto de la caminata a desmenuzar el asunto.
Mi intención aquí por supuesto, no es aburriros con los detalles particulares de las conclusiones, sino tratar el panorama general, que puede resultar interesante.
Es evidente que mi sorpresa inicial se debiera al tono paradigmático de la aseveración, pues en sí mima contenía un valor negativo y otro positivo. Hilando un poco más fino, tal contradicción no existe, pues en cierta forma, cualquier situación es producto de múltiples decisiones tomadas a lo largo de la vida y si queremos, podemos atribuírles valores morales (bueno, malo). Es decir, que lo que me llegó a la mente no es más que la conclusión a la que cualquiera podría llegar en casi cualquier momento.
Físicos han propuesto que hipotéticamente hay un número (quizá) infinito de universos paralelos, y es gracias a estas decisiones que tomamos a diario, que dichos universos son distintos de alguna manera. 
Ahora bien, si estoy contento con quien soy y con lo que hago, aunque tal vez me gustaría mejorar ciertos aspectos de mi vida -lo cual es totalmente normal, pues todo es siempre perfectible-, entonces, ciertas "malas" decisiones quizá no lo hayan sido tanto, o probablemente, los errores nos forjan tanto o más que los aciertos.
Somos producto de la historia, es cierto. El entorno nos condiciona, también es cierto. Pero después de todo siempre hay elecciones posibles, y eso es el libre albedrío.
Por eso, cada vez que alguien argumenta "que no sabía lo que hacía" o que "estaba confundido" estoy tentado a creer que su vida es terriblemente más difícil que la de aquellos que simplemente toman la resposabilidad de decidir. 

lunes, 17 de noviembre de 2008

220. El museo imaginario المتحف جيالي

foto: Sharif Bujanda

Un retrato se convierte en una pintura, un crucifijo o una Biblia en un objeto de arte, una diosa en una estatua. Y podemos ir más lejos, un retrato es "un da Vinci" -o un autorretrato "un Van Gogh"-, un santo es un Bernini, una catedral es un Gaudí.  
Los objetos cambian de función cuando se encuentran en un museo, nos dice André Malraux, aquel famoso aventurero que de ladrón de piezas arqueológicas  en Indochina pasó a ser combatiente de la República Española en la Guerra Civil y que terminó siendo ministro de cultura de De Gaulle. 
¿Qué nos hace reunir bajo un mismo techo un friso persa y la Libertad Guiando al Pueblo? Los museos son una creación puramente intelectual y por eso cada quien monta su propio "museo imaginario", basado en concepciones estéticas y teóricas. ¿Alguien se acuerda de la peluca en la pecera de los dadaistas?
Hoy en día hay obras que jamás hemos visto físicamente, pero que conocemos por su reproducción en libros, carteles y ahora en forma digital. El museo se ha desplazado a la mente de cada quién y por eso el recinto físico merece sus propias consideraciones. Hay gente que no tiene idea de lo que hay en el Louvre, pero si está de visita por la capital francesa, tiene que hacer una pausa ahí. Probablemente solamente vea a la Gioconda entre un mar de gente y compre algo en la tienda.
Las reproducciones gráficas tienen un valor testimonial: "yo estuve en el Hermitage". Hoy en día con la fotografía digital hasta en el celular, me tomo una foto junto a las Cariátides en la Acrópolis y luego "subo la foto a Facebook" o a cualquier otra red social/virtual y el valor testimonial del museo imaginario se multiplica en cuestión de segundos.
Es la apropiación de la obra de arte: Le tomo una foto al Van Gogh del Museo d'Orsay y se convierte en "mi Van Gogh". 
Y en cuanto al sitio: Si bien un palacio o una estación de trenes se pueden convertir en museos y tener un valor conceptual por sí mismos, hay ejemplos más complicados: 
Una catedral que funciona como museo y como lugar de culto al mismo tiempo, mientras algunos prenden una veladora a Santa Juana de Arco otros le toman fotos como curiosidad. Y qué decir de la calle misma. Hubo vanguardias que propusieron destruir los museos, o llevarlos a las calles y hoy encontramos exposiciones itinerantes, muestras fotográficas en Paseo de la Reforma, en las rejas del jardín de Luxemburgo o en cualquier otro lugar. Hay estatuas famosas en plena calle, no solo en Roma sino también en Nueva York, en Copenhague.... ¡Hay incluso obras de arte hechas ex profeso para ser efímeras!
Cada quien tiene su personal y muy particular museo imaginario, compuesto de las imágenes y sensaciones más diversas, quizá valdría la pena hacer un esfuerzo por "visitarlo" concientemente algún día y descubrir cómo fue que en la misma vitrina puse un Monet, una carta de amor y una máquina de escribir que nunca usé.

domingo, 12 de octubre de 2008

211. Hasta la ultima lágrima

-Para S, porque no toma café.

En francés, en ocasiones, a las gotas se les llama "lágrimas", quizá un poco al contrario del castellano en donde es más frecuente decir cosas como "una gota rodó por su mejilla", lo cual es prácticamente un lugar común. En la lengua gala decir que "a la botella le resta una lágrima de vino" es casi lo mismo y sospecho que la metáfora es compartida en otras lenguas romances (y probablemente en otras familias) pues ahora mismo recordé un magnífico vino dorado que encontré en Valaquia llamado acertadamente "Lacrima lui Ovidiu", haciendo referencia al exilio del poeta latino en lo que hoy es el puerto de Constanza.
De cualquier forma me conmueve la idea de ver correr lágrimas en mi ventana o beberlas de una copa.

viernes, 10 de octubre de 2008

209. Un nómada en Estocolmo

«J'ai toujours cru que la littérature c'était comme la mer,
 ou plutôt comme le vol d'un oiseau au-dessus de la mer,
 glissant très près des vagues, passant devant le soleil»

["Siempre he creído que la literatura es como el mar,
o mejor, como el vuelo de un ave sobre el mar,
deslizándose muy cerca de las olas, pasando frente al sol"]
-JMG Le Clézio

 Hace un par de días leía un artículo sobre los "candidatos" a ganar el Premio Nobel de Literatura. Son especulaciones incluso más improbables que en una carrera de caballos, aunque en ocasiones no resultan tan erradas. 
 De entre los premios Nobel, el que despierta más curiosidad y ajetreo antes de ser entregado, es el de Literatura. El ajetreo y la dura crítica después de la entrega se lo lleva, sin duda, el premio Nobel de la Paz, el único que no se entrega en Suecia, sino en Noruega y lo designa el parlamento de ese último país.
 Parece ser que después del asunto Jean Paul Sartre, la Academia Sueca pregunta a algunos candidatos si en el caso de ganar el premio lo aceptarían, aunque esto también queda en la bruma que envuelve el galardón.
 Y bueno, les decía que estaba leyendo un artículo en donde se mencionaba (aunque no en primer lugar) con certero análisis al escritor franco-mauriciano Jean-Marie Gustave (J.M.G.) Le Clézio, y a otros que figuran más o menos cada año. Y precisamente entre ellos están Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes, pues la literatura iberoamericana ha sido largamente olvidada en las últimas dos décadas por los jueces escandinavos, ya que el último escritor de lengua castellana en recibir la distinción fue el mexicano Ocavio Paz, en 1990. 
 León Tolstoi, Marcel Proust, Julio Cortázar y Jorge Luis Borges son ejemplos de grandes escritores a los que no se les otorgó el premio y por otro lado, otros mucho menos conocidos en el ámbito internacional han sido, a través de los años, galardonados. Esto solo más que una queja es un comentario, pues considero positivo que autores que escriben en lenguas poco difundidas (y por lo tanto, poco comerciales) sean premiados y después mejor conocidos a causa del Nobel. Tomando en consideración que los miembros del jurado son suecos, el lógico pensar que conozcan mejor a autores escandinavos o de habla inglesa y francesa. También es razonable percatarse que autores como Gao Xingjian lleguen a conocerse por la difusión de sus obras traducidas en el "Occidente".
 Ahora bien, Le Clézio es un escritor de gran calidad, largamente conocido y reconocido. Su obra ha llegado a un sinúmero de países como una metáfora del nomadismo del autor. Ayer, la Academia Sueca otorgó su mayor distinción al "escritor de la ruptura, de la aventura poética, y del éxtasis sensual; explorador más allá y por encima de la civilización reinante". Como bien dijo el presidente francés, Le Clézio es un ciudadano del mundo. Su vida ha transcurrido en diferentes países (por lo menos una década en México, de lo cual su obra es claro testigo) y sus escritos son consecuentemente variopintos y ricos.
 Le Point en un artículo del 24 de Septiembre (antes del anuncio del premio) lo calificó como "un gran monumento francés", aunque hoy 10 de octubre, solo encontramos breves artículos en la sección de cultura de importantes diarios como Le Monde o Libération. Será que contar como el decimocuarto ciudadano francés en recibir este premio ya no es una novedad...

lunes, 29 de septiembre de 2008

205. Proterogínico


Probablemente muchos de nosotros hemos comido alguna vez mero. En realidad por "mero" entendemos unos veinte tipos de peces dentro de la misma subfamilia de diferentes tamaños, colores y características.
Su forma es básicamente la misma y todos son hermafroditas "proterogínicos". Y es precisamente aquí a donde quería llegar, pues esto significa que todos los meros cuando nacen son hembras y más tarde se convierten en machos. En los cardúmenes cada macho tiene varias hembras, las cuales entre sí tienen diferencias de rango. Si el macho muere, la hembra más grande se convierte en macho y asunto resuelto.
En cuestión de evolución y selección natural podemos decir que esta exitosa especie ha sobrepasado cualquier discriminación de sexo, pues absolutamente todos han sido hembras y quienes logran sobrevivir lo suficiente, se convierten en machos.
¿Cómo sería nuestra sociedad si el homo sapiens fuera de una especie "hermafrodita proterogínica"?

viernes, 29 de agosto de 2008

196. Ahi vamos de nuevo

Una de las primeras lecciones que nos da la Historia es que ocurre en diferentes modos de tiempo (corto, mediano, largo plazo) y que la famosa línea del tiempo resulta ser más parecida a una espiral que a una línea recta. Y es espiral porque no siempre "avanza" sino que tiende a replicarse (ya que no puede repetirse de manera exacta).
Así tenemos periodos de avance y retroceso en las sociedades, en el conocimiento y en la espiritualidad. La Edad Media por ejemplo, en sus momentos más "obscuros" se parece mucho al periodo arcaico antes de la época Clásica griega y muchas culturas han experimentado "renacimientos" y decadencias.
No soy exactamente un optimista cuando se trata de evaluar la historia contemporánea, aunque ciertamente tampoco declaro el apocalipsis para las próximas cuarenta y ocho horas. Tengo la impresión que la cultura vive una decadencia larga y dolorosa, y que cada vez el hombre tiende a repetir errores con más frecuencia, quizá por el aceleramiento tecnológico y el degradamiento cultural.
El panorama mundial parece indicar que una vez más nos dirigimos hacia una nueva guerra fría en donde los protagonistas son más o menos los mismos. Es comprensible que el modelo de un mundo unipolar termine en aborto histórico, pero lo sorprendente es lo rápido que el orden global "regresa" al modelo en donde Estados Unidos, Rusia y China son los actores dominantes y el resto del mundo incluidas Europa y Latinoamérica solo hacen el papel de campo de juego o bola de ping pong.
Quizá por esa razón muchos ven en Obama realmente un "cambio", es decir quieren ver en este candidato un cambio de curso en el timón de la Historia. Yo por mi parte dejé de creer en Los Reyes Magos hace mucho tiempo y espero equivocarme, pero me da la impresión que incluso si Obama ganara, lo cual veo improbale, el sistema y la inercia son demasiado fuertes para que un hombre diera ese viraje.
¿Estamos listos para la Guerra Fría 2.0, edición segundo milenio?

sábado, 9 de agosto de 2008

jueves, 31 de julio de 2008

187. Un mundo felíz

Aprovechando que los Juegos Olímpicos serán en Beijing, se antoja platicar sobre algunas cosas en ese país del "lejano oriente", o quizá la única razón es que ayer fui a cenar comida china y he dormido con una gran sonrisa.
Cuando nos dicen que la lengua más hablada en el mundo es el mandarín, lo pensamos dos veces y después concluímos que debe ser cierto, pues la población china, no solo dentro del aquel país sino en el mundo alcanza cifras que rayan en lo extravagante.
Un país con mil doscientos millones de personas tiene que tener características diferentes a todos los demás países y eso queda claro, y si les queda duda, piensen en la India que tiene el segundo lugar en población y verán que también es un país fuera de serie.
Pero lo que hoy quiero tratar es relativo a la política de un solo hijo. Resulta casi una obviedad dicha política, pues ningún país se puede dar el lujo de dejar que el número de habitantes siga creciendo exponencialmente cuando ya es el más [sobre]poblado de este pequeño planeta. Ninguna economía lo resistiría, ni los recursos naturales alcanzarían. Si añadimos el carácter autoritario del régimen chino, concluímos con gran naturalidad que la política de hijos únicos no tiene nada de raro, pues es necesario no solo detener el crecimiento, sino incluso reducir la población: dos padres, un solo hijo.
Tenemos entonces: sobrepoblación + régimen autoritario, y agreguemos el factor ecnómico: expansión acelerada, apertura gradual y selectiva.
¿Cuántos chinos tienen acceso hoy en día a los puestos mejor pagados o con privilegios? Muy pocos, y si pensamos en porcentajes, es un ínfima parte de la población.
¿Qué hacen los demás chinos? Bueno, ya sabemos, es como un gran hormiguero, trabajan hasta morir, o hasta que pueden. Los productos chinos que invaden nuestros mercados no solo son baratos por su ínfima calidad (es solo una fase que cambiará con el tiempo) sino porque la mano de obra es muy barata, es decir, son en un sentido moderno, esclavos.
Otro dato para agregar: tradicionalmente los padres en su vejez son responsabilidad de los hijos.
Pues bien, aquí llegamos a una interesante disyuntiva, que ya no es tan clara, pero si es tremendamente lógica:
La política de un solo hijo no tiene como objetivo único el control demográfico. Es un asunto estratégico: La competencia es feroz, incluso diría, a muerte. Un exámen al final de los estudios medios determina el futuro de los estudiantes, y de alguna manera hasta de sus padres: Solo unos pocos van a la universidad.
¿Y porqué estratégico?
Los padres ponen TODA su atención es su único hijo, se encargan de prepararlo desde la infancia para el exámen, y después, si acaso lo logran, para competir en la universidad por los buenos puestos.
Es una generación de chinos sobrecapacitada, sobreeducada, acostumbrada a no tener distracciones y a trabajar constantemente, todo el día. Después de la escuela no hay distracciones ni diversiones, hay estudio.
¿Ya nos vamos explicando el crecimiento económico?
Ahora los daños colaterales: Es una generación de chinos sobreestresada, y sobrefrustrada: Los suicidios son tremendamente comunes, simplemente no toleran los errores o los fracasos, porque simplemente no saben hacerlo, porque las espectativas puestas sobre ellos son demasiado pesadas, porque el régimen chino puso en marcha un sistema parecido al de la selección natural, pero hiperacelerado y controlado.
¿Les suena a película o novela futurista y distópica?
¿Alguien duda que una "nueva" superpotencia haya eclosionado del huevo de la historia?
¿La computadora en la que trabajas está hecha en China?

sábado, 14 de junio de 2008

177. Entre mi robot y mi novia...

Según algunos científicos, en el futuro es posible que haya relaciones "amorosas" entre robots y seres humanos. Y, por supuesto, esto requiere que las máquinas emulen emociones y una personalidad propia.
No solo es un asunto de juguetes sexuales sofisticados, sino de relaciones complejas. Parece ser que, para empezar, la capacidad de conversación es lo más complicado de crear artificialmente. Para ello hay que entender que las conversaciones humanas no son simple intercambio de estructuras semánticas, no siempre son lógicas o predecibles, se habla en códigos y tienen dimensiones y niveles, incluso solemos hablar de varias cosas al mismo tiempo, eso sin contar el lenguaje corporal.
Este tipo de robots tendrían que hablar de cosas que nos parecen interesantes, con intereses similares a los nuestros, tendrían que hablar de una manera que nos agrade (entonación, ritmo...) y quizá lo más difícil: sentido del humor parecido al nuestro.
Estos obstáculos están siendo abordados por los técnicos y científicos dedicados al campo de lo que podemos llamar inteligencia artificial. Ya hemos visto algunas películas que imaginan un futuro así, como en El Hombre Bicentenario de Robin Williams.
Pero al punto al que quiero llegar es al siguiente: Están tratando de imitar con máquinas algo que ocurre en nuestras vidas cotidianas, y nos han hecho notar que una conversación que implique sentimientos es en verdad muy compleja y quizá ello explique (en parte) porqué es tan difícil encontrar a alguien que al acompañarnos mantenga nuestra atención y nos agrade, independientemente de la cuestión física.

domingo, 8 de junio de 2008

176. Entre Dios y Darwin

Cuando en 2005 se sucitó en Estados Unidos la discusión de si debiera enseñarse Creacionismo en las escuelas públicas en lugar de la Teoría de la Evolución, me dió un ataque de estupor y después estuve tentado a salir a proclamar el inicio de una nueva Edad Obscura para la de por si decadente humanidad. No hay Era Dorada ni Renacimiento a la vista.
Hace poco un amigo leía con emoción un libro del británico Richard Dawkins (el mismo que popularizó el término meme) y me fue comentando, grosso modo, sus postulados con respecto al evolucionismo, la ciendia y la religión.
A mi los ateos virulentos como Dawkins me provocan la misma sospecha que los fanáticos religiosos y ello me llevó a investigar un poco más acerca del tema.
Las librerías en el Líbano, y especialmente en Beirut tienen algo maravilloso: Tienen excelentes, actualizadas y razonablemente económicas secciones en francés, inglés. Irónicamente la sección en árabe suele ser más pequeña y estar al fondo. Pues bien, al encontrarme con la sección correspondiente me fui percatando que la discusión alrededor de la Teoría de la Evolución parece estar (incluso más que la referente e la Teoría de las cuerdas, por ejemplo) en la cúspide de los temas polémicos de hoy. Científicos, filósofos, teólogos, historiadores de la ciencia y otros han tratado el tema, han polemizado, discutido, publicado y se han replicado.
Entre los creacionistas y los ateos evolucionistas hay todo un arcoiris de posturas, dentro y fuera de la comunidad científica, he aquí tan solo unos ejemplos:
  • Michael Behe. Bioquímico estadounidense, autor de Darwin's Black box, no pone en duda que el universo tenga billones de años y encuentra la idea del ancestro común suficientemente convincente. Sin embargo, considera que a nivel molecular hay estructuras complejas que no pueden ser explicadas por medio de la mutación al azar/selección natural, por lo que propone la existencia de un "diseño inteligente".
  • Mary Midgley. Filósofa inglesa, particularmente preocupada por los intentos de hacer de la ciencia un substituto de las humanidades, se opone a tesis filosóficas reduccionistas y "cientificistas". Autora de Evolution as a Religion: Strange hopes and stranger fears, dura crítica de Dawkins, considera que la visión sobre la evolución de éste ultimo está conducida ideológicamente.
  • Stephen Jay Gould. Paleontólogo y biólogo teórico estadounidense, falleció en 2002. Impulsor de la Teoría jerárquica de la evolución, la cual propone que la evolución es resultado de la interacción simultánea de distintos niveles que pueden coincidir u oponerse. Para Gould esta teoría (aunque en ciertos puntos es bastante diferente), no reemplaza sino que amplía la teoría clásica de la evolución. Siendo agnóstico, opinaba que religión y ciencia no entran en conflicto pues se ocupan de areas distintas.
    Consideró algunas de las propuestas de Dawkins como reduccionistas.
  • Evolución teísta. En este campo se encuentran quienes aceptando la Teoría de la Evolución también consideran que las enseñanzas religiosas "clásicas" son perfectamente compatibles con dicha teoría, su interpretación de textos como el Génesis no es literalista, sino alegórica. Esta posición, como complemento teológico o filosófico, ha sido adoptada o incluida por personas y corrientes dentro de Iglesias históricas como la Católica Romana, la Comunión Anglicana (el dr. Rowan Williams, Arzobispo de Canterbury se ha expresado a favor de ella y en contra del Creacionismo). También judíos y musulmanes progresistas la han adoptado en sus diversas modalidades.
    Pierre Teilhard de Chardin, paleontólogo, filósofo y sacerdote jesuita, por citar un ejemplo, aportó su propia visión con respecto a la evolución, la cual podemos incluír en este apartado. Personas dentro de diversos campos del conocimiento, incluídos científicos se pueden incluir también aquí.

Pues bien, ahora que tenemos un espectro un poco más amplio podemos ponernos a pensar con más detenimiento acerca del asunto.

Y ya que dicen por ahí que no se vale "tirar la piedra y esconder la mano", es decir que cuando se abre un debate hay que aclarar nuestra posición, les puedo decir que excluyendo los extremismos, y respetando otras posiciones, para mí la ciencia no solo no está en conflicto con la creencia de un ser supremo, sino que cada día la demuestra en su complejidad y -si el término cabe-, en su belleza.

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jueves, 29 de mayo de 2008

172. Lecturas قِراءات

¿Cómo nos leemos a nosotros mismos en el contexto de la "realidad" circundante?
¿Cómo leemos a los demás?
Encontré un a cita interesante:

"Different readings of history, theology, and religious law perform the same
role as language or race in definig what makes each identity
unique and in saying who belongs to it and who does not"

-Vali Nasr, The Shia revival: How conflicts within Islam will shape the future

domingo, 4 de mayo de 2008

160. Carabelas espaciales

Ya habíamos dicho en algún lugar que después del Big Bang el Universo se encuentra en constante expansión y que los científicos no están seguros de si continuará indefinidamente así, o quizá se detenga, o incluso comience a contraerse hasta llegar a lo que teóricamente sería lo contrario al Big Bang: el Big Crunch.
Ahora bien, según se ha calculado, el Universo tiene una extensión en sus tres dimensiones espaciales conocidas, unos quince mil millones de años luz (un año luz es alrededor de 9461 billones de kilómetros), el detalle aquí consiste en que existe la posibilidad que tales distancias se curven sobre sí mismas, describiendo un enorme círculo, lo que al menos teóricamente significaría que si hubiera un "Cristobal Colón espacial" podría partir en su viaje y en algún momento llegar al mismo punto de inicio, es decir, podría ser que el Universo, como la Tierra sea redondo.

lunes, 7 de abril de 2008

149. Faunas Urbanas


"Fauna urbana" es una expresión que en ocasiones se utiliza para hablar no de los animales en las ciudades, sino de la gente. Quiero decir que se refiere a nuestra especie y no a las demás, pues el estar en la cima de la pirámide no nos quita la condición de animales.
Y se habla de fauna urbana para denotar los diferentes grupos y comportamientos sociales y su interacción entre ellos.
Llevando un poco a la literalidad la expresión, podemos hacer un experimento interesante y pensar en qué tipo de animal seríamos y qué tan "urbanos" somos.
Por supuesto ya estarán pensando que fulano es una serpiente y que sutano es una rata. Que el tipo de la oficina es un gusano y que las cucarachas, perros, gatos e incluso los leones son comunes en las megalópolis. Estas figuras populares no carecen de sabiduría, pero más difícil es ubicarnos en este ecosistema semántico.
Tomando en cuenta que el aspecto psicológico también determina nuestro comportamiento en grupo e individual, no voy a negar las reticencias o las emociones por identificarse con alguna figura totémica clásica y me parece excelente pues pensarnos a nosotros mismos proyectados en imágenes simbólicas (¿arquetípicas?)es parte del autoconocimiento.
Me gusta caminar las ciudades, recorrerlas y encontrar sus detalles y pequeños secretos. Supongo que soy un tanto voyeur pues me gusta observar a la gente en su devenir diario y mi memoria está llena de archivos con notas al lado de las imágenes sobre sonidos, olores, sabores… Algunos saben que me gusta pensarme un lobo urbano y es casi como si la imagen me hubiera elegido más que yo a ella.
Para mi las ciudades son como grandes bosques que siempre tienen algo nuevo para quien sabe buscar.
¿Y tú qué animal urbano eres?