J. Cortázar, Rayuela, cap.1
jueves, 27 de agosto de 2009
262.minuciosamente
"Y mirá que apenas nos conocíamos y ya la vida urdía lo necesario para desencontrarnos minuciosamente."
domingo, 16 de agosto de 2009
261. El dedo.
Del cine:
"Monsieur, quand le sage montre les cieux, l'imbécile regarde le doigt"
[Señor, cuando el sabio señala los cielos, el imbécil mira el dedo]
-Le fabuleux destin d'Amélie Poulain
"Monsieur, quand le sage montre les cieux, l'imbécile regarde le doigt"
[Señor, cuando el sabio señala los cielos, el imbécil mira el dedo]
-Le fabuleux destin d'Amélie Poulain
lunes, 10 de agosto de 2009
260. Los hombres que odian a las mujeres
Män son hatar kvinnor, literalmente traducido 'Los hombres que odian a las mujeres', es la primera parte de una trilogía de novelas policiacas suecas llamada Millennium, escritas por el ya fallecido periodista y hoy célebre, Stieg Larsson (1954-2004).
En castellano el libro apareció como Los hombres que no amaban a las mujeres, quizá siguiendo a la publicación francesa: Les hommes qui n'aimaient pas les femmes. Lo cual interpreto simplemente como una cuestión de mercado, pues es probable que hayan asumido que el título exactamente traducido era demasiado fuerte y quizá ello se reflejaría en las ventas, en especial tratándose de las potenciales lectoras. Pero sin duda, la historia va mucho mejor con el título original*. En inglés la cosa es todavía peor, se llama The Girl with the Dragon Tattoo haciendo referencia a uno de los personajes principales.
Tengo resistencia a leer best sellers y nunca había tenido interés por acercarme a la novela policiaca, quizá con la sola excepción de las obras de Yasmina Khadra, las cuales son en ocasiones clasificadas en ese subgénero pero que en mi opinión tienen dimensiones narrativas e ideológicas que desbordan por mucho a la novela negra. Pero volviendo al asunto de Larsson, después de leer algunas críticas interesantes decidí hacerme de un ejemplar en económica que encontré en una librería de Beirut.
Como mi conocimiento de la lengua sueca es totalmente inexistente, me pareció que la traducción británica estaría bien y comencé a leerla como pasatiempo de viaje. Reconozco que la historia 'me enganchó'.
No pretendo hacer aquí ni una crítica literaria en forma, ni tampoco un reporte de lectura, simplemente quiero compartir mi impresión general sobre este fenómeno de marketing literario.
La novela está escrita en dos ritmos, el primero calmado sin llegar a ser totalmente lento, lleno de adjetivos y rodeos ilustrativos. Larsson logra llevarte de la mano hasta por ahí de la página 300 sin que la verdadera acción comience. Este señor preparó la mesa con tal esmero que uno no se desespera y se larga. Eso sencillamente es tener talento. Después la narración acelera vertiginosamente como si fuéramos a bordo de la motocicleta modificada de la chica del tatuaje. Para la página 446 el misterio está resuelto y este tipo tiene todavía la osadía de poner 87 páginas delante para terminar su historia. E insisto, uno se queda hasta el postre sin darse la media vuelta y esfumarse.
Dos personajes principales que mantienen el balance de la obra:
Mikael Blomkvist, un periodista de cuarenta y tantos años, socio de una pequeña pero buena revista financiera llamada Millennium. Idealista y hasta un tanto ingenuo, quien ha perdido el primer 'round' en contra de un magnate, mafioso y especulador. Por ello ha decidido tomar un inusual trabajo temporal que le ofrece Henrik Vanger patriarca de una dinastía familiar de industriales en decadencia.
Tengo resistencia a leer best sellers y nunca había tenido interés por acercarme a la novela policiaca, quizá con la sola excepción de las obras de Yasmina Khadra, las cuales son en ocasiones clasificadas en ese subgénero pero que en mi opinión tienen dimensiones narrativas e ideológicas que desbordan por mucho a la novela negra. Pero volviendo al asunto de Larsson, después de leer algunas críticas interesantes decidí hacerme de un ejemplar en económica que encontré en una librería de Beirut.
Como mi conocimiento de la lengua sueca es totalmente inexistente, me pareció que la traducción británica estaría bien y comencé a leerla como pasatiempo de viaje. Reconozco que la historia 'me enganchó'.
No pretendo hacer aquí ni una crítica literaria en forma, ni tampoco un reporte de lectura, simplemente quiero compartir mi impresión general sobre este fenómeno de marketing literario.
La novela está escrita en dos ritmos, el primero calmado sin llegar a ser totalmente lento, lleno de adjetivos y rodeos ilustrativos. Larsson logra llevarte de la mano hasta por ahí de la página 300 sin que la verdadera acción comience. Este señor preparó la mesa con tal esmero que uno no se desespera y se larga. Eso sencillamente es tener talento. Después la narración acelera vertiginosamente como si fuéramos a bordo de la motocicleta modificada de la chica del tatuaje. Para la página 446 el misterio está resuelto y este tipo tiene todavía la osadía de poner 87 páginas delante para terminar su historia. E insisto, uno se queda hasta el postre sin darse la media vuelta y esfumarse.
Dos personajes principales que mantienen el balance de la obra:
Mikael Blomkvist, un periodista de cuarenta y tantos años, socio de una pequeña pero buena revista financiera llamada Millennium. Idealista y hasta un tanto ingenuo, quien ha perdido el primer 'round' en contra de un magnate, mafioso y especulador. Por ello ha decidido tomar un inusual trabajo temporal que le ofrece Henrik Vanger patriarca de una dinastía familiar de industriales en decadencia.
Lisbeth Salander (la chica de la moto y los múltiple tatuajes y piercings) con personalidad en el borde de la desadaptación social pero brillante hacker e investigadora, memoria 'fotográfica' incluida entre sus múltiples y poco ortodoxas habilidades.
Dos cosas por hacer sin dejar que Millennium se hunda:
-Resolver el misterio de la desaparición hace casi cuarenta años de la sobrina de Vanger quien sospecha que fue asesinada por algún miembro del clan, el cual evidentemente (y no tanto) tiene varios esqueletos en el armario.
-Recuperarse del asalto perdido y terminar con Wennerström, el industrial mafioso antes mencionado.
Quizá solo sea la sensación literaria del momento, pero me ha parecido bien escrita y llevada. Entretiene y captura la atención, incluso de lectores un tanto 'duros de roer'. Ya veremos si el gusto me dura para leer la segunda parte.
Y por cierto, la película no es realmente buena.
LARSSON, Stieg. 2005. The Girl with the Dragon Tatoo: Millennium I. [trad.] Reg Keeland. London : Maclehose Press, Quercus, 2005. pág. 534. ISBN1098765432.
* La referencia directa se encuentra en el capítulo 28 en palabras de Lisbeth Salander: "Otro hombre que odia a las mujeres" [p.493 de la edición inglesa: "One more man who hates women"]
jueves, 6 de agosto de 2009
259. Malicious
"There's always someone willing to believe malicious rumours."
-Stieg Larsson The Girl with the Dragon Tattoo
sábado, 1 de agosto de 2009
258. El síndrome Big Brother
"Il faut dans nos temps modernes, avoir l'esprit européen"
-Madame de Staël (1766-1817)
Hace algunos días tuve la oportunidad de visitar por primera vez Londres. Me pareció una ciudad sumamente interesante y bella en muchos sentidos. Descubrí que los londinenses, especialmente los jóvenes, son bastante más amigables que los parisinos. También comprobé que el Canal de la Mancha separa visiones del mundo totalmente distintas. En las humanidades frecuentemente encontramos "la Escuela francesa" y "la Escuela de habla inglesa" (es decir británica-estadounidense). Es fácil comenzar a entender el porqué cuando se toma un tren en París y se desciende en Londres. No es sólo cuestión del idioma, la moneda, la forma de gobierno, el sistema métrico, el modelo universitario,la comida, el sentido para circular... Es algo mucho más hondo, es algo que incluso se percibe en los colores de las dos ciudades.
Quizá vaya comentando en otras entradas detalles de tales impresiones, pero por ahora tocaré un punto que me ha tenido meditando. La capital inglesa tiene cámaras de videovigilancia en cantidades impresionantes. Están por todos lados e incluso hay anuncios que señalan su existencia como medio disuasivo. Y hasta donde sé, ya estaban ahí antes de las bombas en el metro. En casi todas las ciudades modernas hay cámaras de video, pero en Londres su presencia es incluso exagerada. Irónicamente en Belfast, donde los problemas de violencia pueden llegar a ser realmente graves, no encontré tantos dispositivos electrónicos.
Puede que me equivoque pero esa es una manera un tanto sutil de percatarse de la existencia de una mentalidad policiaca por parte del Estado. En el único país 'europeo' en donde un oficial de frontera me ha hecho numerosas preguntas ha sido en Gran Bretaña, quizá he corrido con suerte, pero me recordó un tanto a la forma de ser de sus "primos" en Norteamérica, y me recordó también el porqué, con todo y sus problemas, Europa siempre me ha parecido mejor que "the american way of life". Ahora lo único que espero es que a esa Europa no le dé por copiar modelos que le son ajenos en nombre de la "seguridad", como ya está ocurriendo en Italia o en ciertos países del Este, en donde los viejos hábitos comunistas parecen no haber desaparecido del todo.
miércoles, 29 de julio de 2009
257 Metafísico
""¿Quién te iba a decir, pibe, que acabarías metafísico?", se interpelaba Oliveira. "Hay que resistirse al ropero de tres cuerpos, che, conformate con la mesita de luz del insomnio cotidiano.""
-Rayuela, cap.90
miércoles, 22 de julio de 2009
256 Turismo literario.
Procuro que siempre haya una parte literaria en los viajes que hago. Una forma de turismo literario supongo, si tal cosa existe. Por un lado me gusta escribir durante mi estadia en los sitios por los que paso, de preferencia con un cafe o una cerveza en un lugar que se preste para ello. Por otro lado, y eso es de lo que hoy he querido hablar, es de los libros que tiene relacion con las ciudades. Cualquiera que le tenga algun amor a la literatura, con poco meditarlo, se dara cuenta que hay ciertos libros que relaciona con alguna ciudad, tanto que quiza caigan en el campo de los cliches: Digamos, Nuestra Senora de Paris de Victor Hugo, evidentemente inseparable de la capital francesa. La parte del turismo literario consistiria en comprar dicha obra en una libreria de la Riviere Gauche y anotar fecha y lugar en la primera pagina.
Pero por supuesto las posibilidades de este tipo de actividad viajera son tan grandes como las obsesiones geograficas y literarias de cada quien. Me imagino que hoy en dia muchos gustarian de comprar un libro de Harry Potter en Edimburgo, aunque un purista hubiera preferido una aventura de Sherlok Holmes.
No me gusta mucho la idea, pero sospecho que la ciudad de Mexico y La Region mas transparente de Fuentes podrian ser un buen ejemplo latinoamericano.
De hecho, ahora escribiendo esto me ha venido la idea de ir haciendo una lista de esos posibles matrimonios imaginarios entre libros y metropolis.
Dubliners de James Joyce fue a dar hoy a una (nueva) mochila con el logo de Guiness. Admito que en ocasiones caigo en lo kitch pero que diablos, hay tan poco tiempo en esta vida...
Si alguien tiene la gentileza de dar sugestiones par la lista antes mencionada, la cual pretendo publicar con un "top 10" en unos dias, le agradecere mucho me las deje aqui, o las envie a mi direccion electronica. Por otro lado, ya habran notado que extravie los acentos, pero espero encontrarlos de vuelta al continente. Ustedes disculparan.
miércoles, 1 de julio de 2009
255. Por un instante
Esas mujeres en el puerto, en la estación, esas mujeres que esperan o las que dicen adiós. Que buscan con la mirada entre la gente, con flores en las manos, o tomando de la mano a sus hijos. Que se muerden a veces los labios sin darse cuenta o pasan su mano por la ropa que se esmeraron en ponerse. Esas mujeres que esperan el tren, o el autobus, que se despiden a lo lejos de un avion, de un barco, que por un momento piensan en la posibilidad de que esa sea la ultima vez, de que quizá no haya vuelta. Novias, esposas, amantes, todas son siempre, por un instante, la misma mujer.
sábado, 20 de junio de 2009
254. Un mundo felíz.
Hay que estar tranquilos, pues en el futuro cercano, todo va a estar bien.
El mundo civilizado será evidentemente democrático: todos los ciudadanos votarán cada dos o tres años sin falta por su candidato preferido. Cierto que los políticos serán los mismos de siempre en este y aquel puesto, y que la diferencia ideológica entre candidatos se reducirá a grandes discusiones sobre minúsculos temas, de gran forma y nada de fondo. Pero no se preocupen, siempre habrá una izquierda y una derecha para elegir, aunque muy civilizadamente todos estarán tan cerca del 'centro' que quizá lo único que cambie sean lo colores de los partidos y claro, la retórica, los de izquierda hablan siempre de una manera y los de derecha de otra, o si lo prefieren, los liberales y los conservadores, o no importa en qué fórmula venga el asunto en cada país. Evidentemente serán los medios de 'comunicación' los que nos proporcionen la información necesaria para emitir nuestro voto responsable. Por lo demás ya sabemos que quienes gobiernan realmente son los grandes conglomerados económicos (unos tres o cuatro en el mundo). Ellos, a través de sus ramas farmacéuticas nos proporcionarán sin falta los medicamentos diarios (o semanales, o mensuales que da lo mismo) para poder vivir tranquila y normalmente como todos los demás. Antes era un problema eso del sida pero ahora basta con la dosis indicada de por vida para vivir total y absolutamente de manera normal. Eso sí hay que tener cuidado con los nuevos virus altamente contagiosos que en ocasiones aparecen por generación espontánea, pero para los cuales siempre hay una cura o vacuna inventada rápidamente por nuestros amigos de las corporaciones farmacéuticas.
Ellos mismo son los que se encargan de la más fina selección genética para nuestros futuros hijos. Gracias a ellos ya no tendremos que preocuparnos de que nuestros vástagos desarrollen aptitudes o tengan tendencias 'fuera de lo normal y correcto'.
En cuanto a los derechos humanos y esas cosas, es de esperar que como Estados civilizados, occidentales y democráticos todos los ciudadanos gocemos de esos derechos: Tendremos derecho a trabajar, a pagar impuestos y por supuesto a consumir. Siempre tendremos derecho de elegir lo que consumimos, para eso nos informan en la tele y en internet ¿no?
El gobierno, celoso de nuestra seguridad en contra de las grandes amenazas externas, de las cuales no nos atreveremos ni a preguntar porque 'todo el mundo sabe que están ahí', puede perseguir en cualquier momento a cualquier ciudadano sospechoso y/o peligroso. La leyes 'de libertad y seguridad' que nuestros representantes populares elegidos democráticamente irán aprobando siempre serán en favor de nuestra seguridad y bienestar. Afortunadamente hay cámaras de vigilancia por todos lados y todos tenemos el chip de identidad con ubicación por satélite que utilizamos para todo: para pagar las compras, el transporte, para identificarnos, pagar impuestos, como pasaporte, para nuestro historial médico, etc. El buen ciudadano está constanemente protegido y claro, no tiene nada que ocultar.
En cuanto a la educación, bueno, ya sabemos que la idea de universidad pública quedará finalmente en el pasado, o mejor dicho, todo el mundo podrá ser capacitado para trabajar en las multinacionales conglomeradas desde el bachillerato técnico. El futuro está en los técnicos profesionales y administrativos.
La universidades privadas, serán claro tan solo para unos cuantos que puedan pagarlas, ¿pero quién quiere estudiar y saber todas esas cosas? Ser director debe ser muy complicado.
De las humanidades nada, esas tonterías se quedarán finalmente en el pasado, la sociedad no necesita esos parásitos y flojos que dicen cosas complicadas y se quejan de todo.
Las ciencias claro, son para el buen desarrollo de las multinacionales, que incluirán la mejor tecnología para combatir las amenazas externas al mundo civilizado.
El lenguaje será sumamente sencillo. Nadie necesita leer cosas difíciles y mucho menos escribirlas. Se puede hablar perfectamente con un vocabulario sencillo y claro, nada de verborrea a la antigua. Lo único que hace falta es saber manejar con habilidad nuestros instrumentos de trabajo.
Como ven, nuestro futuro es brillante, nada de qué preocuparse, ya hay quien trabaja duro para proporcionárnoslo.
martes, 16 de junio de 2009
jueves, 11 de junio de 2009
253. Entre bosques y océanos
En mi ventana hay un bosque en miniatura, y al fondo una iglesia rusa de madera, con iconos pintados en la fachada. He puesto mi escritorio frente a dicha ventana, la abro y veo llover. Desde pequeño me han alegrado los días lluviosos y aquí los tengo por montones en cualquier época del año. El mar que antes tenía era una invitación a partir en una búsqueda; la tierra mojada y el agua que cae entre los árboles es una invitación a quedarse. Creo que hay personas excepcionales que pueden ser ambas.
sábado, 6 de junio de 2009
252 L'Hermite
"vagabundo y errante serás en la tierra"
Gen 4:12
"yo soy el camino"
Jn 14:6
De los arcanos mayores, el que lleva el número nueve es el Eremita. En el tarot de Marsella los números romanos nunca restan, de manera que utilizan la manera más antigua de expresar las cifras, así 'nueve' se expresa VIIII y no IX. Esto por supuesto es deliverado y una manera de entenderlo es como una dinámica que no retrocede hasta completarse.
Los arcanos mayores han sido relacionados en términos junguianos como figuras arquetípicas (pues para Jung los arquetipos en sí no son representables), las cuales grosso modo son estructuras básicas presentes en el inconsciente colectivo, que se repiten tanto en la psique individual como en las expresiones colectivas (culturales por ejemplo) tomando según el caso una forma particular.
En el tarot las cartas tienen, como los arquetipos, relación con los demás, de tal forma que forman parte de un todo dinámico. El eremita o ermitaño es claramente otra expresión de la carta sin número que es El Loco. De hecho, podríamos decir que es el mismo personaje, pero viejo. Los dos tienen capucha y bastón, y los dos son vagabundos. Podríamos decir que el loco mira hacia el futuro y el ermitaño hacia el pasado, el primero ve al mago, el otro ilumina la columna J de la justicia.
En la Biblia Caín es el primer vagabundo de la historia, lo cual es hasta cierto punto la ironía divina, pues él era quien cultivaba, mientras que Abel era pastor. Cuando llega la hora de las ofrendas, Yahvé se complace con la ofrenda del pastor y no del agricultor, lo cual lleva al incidente que todos conocemos. El castigo por dicho crimen es que la tierra no le dará más frutos y tendrá que errar por la tierra. En una inversión histórica muy interesante el sedentario se transforma en nómada, lo cual no le impide hacer cosas como fundar ciudades de tal forma que también es el primer urbanista de la historia bíblica...
Pero parece que Yahvé tiene una predilección ambivalente hacia el nomadismo, pues es un signo de expiación, renovación y también promesa. Adán y Eva comenzaron su expiación al ser expulsados del Edén, pero Abraham y Moisés se hicieron nómadas para acercarse a Dios.
El Éxodo se convirtió en el modelo bíblico de la relación ideal entre Yahvé y el pueblo de Israel, es decir, entre Dios y los creyentes. En el desierto el hombre no tiene nada, excepto a Dios y a sí mismo.
El Nuevo Testamento replica a su manera las estructuras del Antiguo. Juan el Bautista es el primer Eremita que encontramos, pero el mismo Jesús lo es de alguna forma y por supuesto los apóstoles son vagabundo místicos por excelencia. No en vano Pablo tendrá su revelación en el camino a Damasco.
La cultura popular y la literatura están llenas de personajes errantes. Odiseo, Eneas y el Quijote son ejemplos evidentes. El mismo Homero es el prototipo del bardo errante, que va de sitio en sitio contando (y cantando) sus historias.
La Edad Media es quizá uno de los momentos en los cuales culturalmente hablando, el prototipo de vagabundo se hace más popular. El caballero errante, el juglar y el peregrino son figuras clásicas, tanto que se convierten en un tópico literario, el del homo viator en el cual la vida misma es el camino. Al parecer las cartas del tarot toman su forma de estos personajes.
La cultura popular rusa está llena de peregrinos mendicantes, trovadores y hasta santos que tenían y hacían su vida en el camino. Los 'locos en Cristo' deambulaban desnudos o semidesnudos comiendo un poco de pan ofrecido por las personas humildes. Su renuncia a las posesiones era tan radical que no aceptaban nada de los ricos. Se dedicaban a vagar predicando y e incluso profetizando. Los vagabundos místicos impregnaron la literatura y Los relatos de un peregrino ruso nos ha llegado a occidente como muestra.
El Loco y el Ermitaño pues, son personajes simbólicos pero también tangibles, reales. Uno puede toparse con alguno de ellos a la vuelta de la esquina, y también en un libro de Pushkin o de J.R.R. Tolkien.
Pero el verdadero Loco/Ermitaño está en cada uno de nosotros, es el viaje interno, la búsqueda de nosotros mismos, de aquello que llamamos 'nuestro propio camino', o de manera más sencilla, es la parte de nosotros que nos lleva a preguntarnos a través de la experiencia de vida quiénes somos.
viernes, 5 de junio de 2009
lunes, 18 de mayo de 2009
250. Gracias, Mario.
Mario Benedetti (14/IX/1920-17/V/2009)
Chau número tres
Te dejo con tu vida tu trabajo tu gente con tus puestas de sol y tus amaneceres. Sembrando tu confianza te dejo junto al mundo derrotando imposibles segura sin seguro. Te dejo frente al mar descifrándote sola sin mi pregunta a ciegas sin mi respuesta rota. Te dejo sin mis dudas pobres y malheridas sin mis inmadureces sin mi veteranía. Pero tampoco creas a pie juntillas todo no creas nunca creas este falso abandono. Estaré donde menos lo esperes por ejemplo en un árbol añoso de oscuros cabeceos. Estaré en un lejano horizonte sin horas en la huella del tacto en tu sombra y mi sombra. Estaré repartido en cuatro o cinco pibes de esos que vos mirás y enseguida te siguen. Y ojalá pueda estar de tu sueño en la red esperando tus ojos y mirándote.
lunes, 11 de mayo de 2009
249. Insomnio
"El insomnio es una lucidez vertiginosa que convierte el paraíso en un lugar de tortura. Todo es preferible a este develo permanente, a esta ausencia criminal del olvido"
-Emil Cioran, Prefacio a Sur les cimes du désespoir.
lunes, 4 de mayo de 2009
248. Lagartija catalana sin cola.
El pasado día de Sant Jordi, en un establecimiento del Passeig de Gràcia encontré el último ejemplar de un libro que tenía tiempo buscando. Lagartija sin Cola de José Donoso (Alfaguara 2007) es la última novela publicada de quien es probablemente el autor menos conocido del Boom Latinoamericano, -eso si metemos en otro saco a los ya de por sí inclasificables y geniales Onetti y Roa Bastos-.
Ésta novela fue un proyecto comenzado en Calaceite, un pueblo en Cataluña y abandonado por el escritor chileno. La encontraron entre los papeles que dejó a la Universidad de Princeton. Con las indicaciones de una libreta de notas también entre los papeles, el editor le dio orden y forma coherentes.
Es significativo que haya sido en Barcelona donde fui a hallar ese libro que lleva como portada la foto de un fragmento de la 'Salmandra' de Gaudí en el Parque Güell. La escultura de Gaudí pues, pasó a ser la imagen de la lagartija de Donoso, la cual a su vez es la metáfora de personaje principal de la novela, porque "las lagartijas se desprenden de una parte de ellas cuando se asustan". La historia ocurre entre Barcelona y el pueblo de Dors (supongo que está basado en Calaceite).
Mi interés por la literatura en castellano comenzó por el Boom y del único autor que puedo decir que he leído todo es de Donoso, no sé cómo fue exactamente que sucedió pero para cuando terminé los libros entonces publicados me quedé con ganas de seguir leyéndolo, desafortunadamente él acababa de fallecer, por eso es que era importante para mi encontrar este último libro, el cual tuvo además la bondad de curar temporalmente mi apatía reciente por las novelas.
Este año que vuelve a ponerse de moda Cortázar han anunciado la publicación de un grueso libro de escritos inéditos del autor de Rayuela que se encontraban aparentemente en un mueble olvidado en su casa de París. Quizá esos escritos también tengan 'poderes catárticos' para algunos.
jueves, 23 de abril de 2009
247. Sant Jordi
A mis amig@s catalanes, y aprovechando que ando por estas tierras, les deseo felíz
Diada de Sant Jordi!
jueves, 16 de abril de 2009
246. Jueves Santo
Era jueves cuando la encontró. Había pasado junto a ella casi sin verla, pero unos pasos más adelante supo que algo andaba mal.
Era Jueves Santo y Marcelo la encontró llorando afuera de la iglesia. Había pasado a un lado de ella casi sin notarla, pero unos metros más adelante supo que le estaba sucediendo de nuevo.
No era la primera vez y sospechó que no sería la última. Simplemente tenía 'suerte' para esas cosas. Para esas y otras igual de extrañas.
Ella no gemía ni hacía ruidos ni moqueaba como las otras. Ella simplemente estaba ahí parada sin moverse ni un milímetro, con la mirada enterrada en el pavimento, ocultando sus lágrimas.
A los hombres les dan miedo las mujeres que lloran. Algunos porque no saben qué hacer, otros porque saben que hay llantos que engañan y tarde o temprano matan.
Él era lo suficientemente necio para saber de mentiras y además no tener miedo. Saber qué hacer en ocasiones es peligroso.
Después de todo ayer lo habían traicionado y otro día resucitaría.
Regresó los pasos andados y se detuvo a su lado, a una distancia prudente. Le preguntó si necesitaba algo, si la podía ayudar.
Ella respondió en silencio, con una mirada honda como el océano.
Él respondió inclinando la cabeza y haciendo el gesto de retomar su camino.
Ella dijo gracias y él sonrió. Sabía que volvería a encontrar ese mar.
Era Jueves Santo y Marcelo la encontró llorando afuera de la iglesia. Había pasado a un lado de ella casi sin notarla, pero unos metros más adelante supo que le estaba sucediendo de nuevo.
No era la primera vez y sospechó que no sería la última. Simplemente tenía 'suerte' para esas cosas. Para esas y otras igual de extrañas.
Ella no gemía ni hacía ruidos ni moqueaba como las otras. Ella simplemente estaba ahí parada sin moverse ni un milímetro, con la mirada enterrada en el pavimento, ocultando sus lágrimas.
A los hombres les dan miedo las mujeres que lloran. Algunos porque no saben qué hacer, otros porque saben que hay llantos que engañan y tarde o temprano matan.
Él era lo suficientemente necio para saber de mentiras y además no tener miedo. Saber qué hacer en ocasiones es peligroso.
Después de todo ayer lo habían traicionado y otro día resucitaría.
Regresó los pasos andados y se detuvo a su lado, a una distancia prudente. Le preguntó si necesitaba algo, si la podía ayudar.
Ella respondió en silencio, con una mirada honda como el océano.
Él respondió inclinando la cabeza y haciendo el gesto de retomar su camino.
Ella dijo gracias y él sonrió. Sabía que volvería a encontrar ese mar.
sábado, 4 de abril de 2009
245. Instrucciones del juego.
En la edición crítica de Rayuela publicada por ALLCA XX/Ediciones UNESCO, se incluye un apéndice con el Cuaderno de bitácora de "Rayuela"- logbook, o sea diario de navegación o cuaderno de trabajo, según lo denominó el propio autor-. Es decir, las notas de las que se sirvió Cortázar para ir construyendo la novela. Como podrán suponer, se encuentran ahí cosas bastante interesantes que ayudan a 'develar' niveles de lectura escondidos o no tan evidentes en la obra.
Voy a poner un ejemplo que me interesó porque en él coinciden varias ideas que me son familiares.
-Primero un fragmento de la novela:
"Acabo siempre aludiendo al centro sin la menor garantía de saber lo que digo, cedo a la trampa fácil de la geometría con que pretende ordenarse nuestra vida de occidentales: Eje, centro, razón de ser, Omphalos, nombres de la nostalgia indoeuropea.Incluso esta esxitencia que a veces procuro describir, este París donde me muevo como una hoja seca, no serían visibles si detrás no latiera la ansiedad axial, el reencuentro con el fuste." (Cap. 2)
-Ahora notas en la Bitácora:
P.11Curioso: en el fondo de la máxima poesía de este tiempo nace de la filosofía existencial.¡Extraños avatares!¿Por qué ha ocurrido esta muerte de la poesía-en-la-vida?1)La demesurada centrifugación del hombre: radio, TV, Comet, Sputnik, high fidelity, cinemascope, etc. En vez de enraizarnos (que es actitud, búsquda y logro de poesía), en vez de buscar el Centro (Eliade*), nos extendemos en mancha de aceite, nos trivializamos.Un poema exige siempre una solidarización momentánea para una confrontación. Preferimos asistir a las confrontaciones de los héroes de las novelas y del cine.2)La "kitsch", la desaforada conquista de la masa por el capitalismo en su última carrera. La élites mismas sucumben a las formas más altas: long play, la Dauphine que nos devuelve al bosque y a la Arcadia de week end. La lectura de los poetas es un "lujo" más, no ya una operación nocturna y grave como la entendían los románticos.O sea que el occidente sigue su tradición helénica de racionalismo, Apolo gana hoy este round de suP.13lucha secular con Dionisos**. Pero el hombre es mucho más que el Occidente. Por no querer aceptarlo, el Occidente se está suicidando. La muerte de la poesía es una de sus necrosis.P.D. Poésie pas morte! Claro que no. "Mientras el mundo --- habrá poesía!" Tampoco han muerto las ballenas, los leones, los basilos de Koch y las espiroquetas pálidas. Y sin embargo ya casi no cuentan...La muerte, aquí, es una resultante estadística: la poesía vuelve hoy a la dimensión de género literario que tuvo en sus peores épocas. El ciclo real parece haberse cumplido.
Pues bien, ahí tenemos la lectura 'detrás del telón'. Un Cortázar que medita sobre la muerte de la poesía (entre otras cosas) tomando a *Eliade, **Nietzsche y muy probablemente Sartre como referencias en un alquimia por demás curiosa; y por otro lado la expresión -valga la palabra- poética, en la reflexión de Oliveira del capítulo 2.
jueves, 19 de marzo de 2009
244. Fauna parisina, o del porqué la Bruni no estudió filosofía.
El asunto de los vampiros parisinos es ante todo un mito, no simplemente ficción. Con ello quiero decir que hay evidentemente una verdad detrás, más o menos deformada por la imaginación y la transmisión oral.
Lo primero que hay que saber es que los vampiros existen aunque no 'son como los pintan'. El clima luteciano es perfecto para ellos, pues pueden llevar una vida prácticamente normal y pasar desapercibidos incluso en pleno día. No es que se derritan con la luz, pero si tienen una marcada fotofobia y su piel es considerablemente sensible a los rayos UV. Ellos también son una especie en peligro con esto del cambio climático y la tendencia gruyere de la capa de ozono. Afortunadamente cada día los protectores solares son mejores y si contamos los días de luz que hay en la capital francesa, no tienen mucho de qué preocuparse.
Por otro lado, el cliché del vampiro vestido-siempre-de-negro suena ridículo en este lugar, pues de hecho no se usan los colores chillones, o para ser más precisos, casi no se usan colores. Todo el mundo tiene una chaqueta o abrigo negro y la gente se ve pálida no tanto por un asunto racial, sino por la falta de sol. Las boutiques con bronceado artificial tan comunes por aquí me parecieron al principio una monstruosidad. Las camas de bronceado son como ataúdes futuristas. Si hay sol la gente sale a caminar a los parques y a la orilla del Sena, los vampiros simplemente toman precauciones extras -como cuando nosotros vemos que afuera llueve y tomamos el paraguas- y continúan con su vida normal.
Muchos vampiros tienen fuertes aficiones intelectuales, de hecho en la planta baja de la Biblioteca Nacional es fácil toparse con ellos, consultando todo tipo de obras y escribiendo silenciosos en sus laptops. Son estudiosos discretos y su mímesis es tan sencilla y buena que es muy complicado distinguirlos. Lo único que podría señalar como distintivo es que todos son considerablemente atractivos y limpios. Se convierte en obviedad cuando ya no es raro encontrar una rubia con apariencia de modelo que pasa todo el día sola, investigando con deleite la relación entre alquimia y filosofía posmoderna. –Y ya sé lo que están pensando, pero las brujas no tienen nada que ver con lo que estoy diciendo, y en cuanto a los prejuicios de género yo solo digo lo que veo y además lo mismo va para hombres que para mujeres.
Lo primero que hay que saber es que los vampiros existen aunque no 'son como los pintan'. El clima luteciano es perfecto para ellos, pues pueden llevar una vida prácticamente normal y pasar desapercibidos incluso en pleno día. No es que se derritan con la luz, pero si tienen una marcada fotofobia y su piel es considerablemente sensible a los rayos UV. Ellos también son una especie en peligro con esto del cambio climático y la tendencia gruyere de la capa de ozono. Afortunadamente cada día los protectores solares son mejores y si contamos los días de luz que hay en la capital francesa, no tienen mucho de qué preocuparse.
Por otro lado, el cliché del vampiro vestido-siempre-de-negro suena ridículo en este lugar, pues de hecho no se usan los colores chillones, o para ser más precisos, casi no se usan colores. Todo el mundo tiene una chaqueta o abrigo negro y la gente se ve pálida no tanto por un asunto racial, sino por la falta de sol. Las boutiques con bronceado artificial tan comunes por aquí me parecieron al principio una monstruosidad. Las camas de bronceado son como ataúdes futuristas. Si hay sol la gente sale a caminar a los parques y a la orilla del Sena, los vampiros simplemente toman precauciones extras -como cuando nosotros vemos que afuera llueve y tomamos el paraguas- y continúan con su vida normal.
Muchos vampiros tienen fuertes aficiones intelectuales, de hecho en la planta baja de la Biblioteca Nacional es fácil toparse con ellos, consultando todo tipo de obras y escribiendo silenciosos en sus laptops. Son estudiosos discretos y su mímesis es tan sencilla y buena que es muy complicado distinguirlos. Lo único que podría señalar como distintivo es que todos son considerablemente atractivos y limpios. Se convierte en obviedad cuando ya no es raro encontrar una rubia con apariencia de modelo que pasa todo el día sola, investigando con deleite la relación entre alquimia y filosofía posmoderna. –Y ya sé lo que están pensando, pero las brujas no tienen nada que ver con lo que estoy diciendo, y en cuanto a los prejuicios de género yo solo digo lo que veo y además lo mismo va para hombres que para mujeres.
Primero pensé que con tanto cristal en la biblioteca, ellos echarían de menos la antigua biblioteca en el sitio Richelieu. Después me percaté que no importa cuánto cristal pueda haber, lo mismo da si no hay sol afuera, además el bosquecillo central del edificio nuevo debe ser inspirador para estas criaturas.
Contrario a lo que se piensa, una buena cantidad de ellos está lejos de ser de una especie parasitaria, y si mi teoría es correcta, en buena medida contribuyen al desarrollo del pensamiento y la economía de los lugares que habitan. París, Londres, Nueva York, San Petersburgo... Por otro lado, los franceses caricaturizan a Sarkozy como un vampiro, pero esas sí son calumnias.
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