martes, 17 de octubre de 2006

La Victoria de Samotracia vs Marinetti



En 1909 Filippo Tommaso Marinetti, figura central del movimiento de Vanguardia llamado Futurismo, publica en Le Figaro el "Manifiesto Futurista" en donde además de glorificar la guerra, en el punto 4 afirma que:
"Un coche de carreras con su capó adornado con gruesos tubos parecidos a serpientes de aliento explosivo... un automóvil rugiente, que parece correr sobre la ráfaga, es más bello que la Victoria de Samotracia."*
Pues bien, un asunto tan subjetivo como la apreciación estética y más aun, el abordar teóricamente al arte es discusión de nunca acabar, per siempre puede uno manifestarse al respecto.
El amor por las Vanguardias es como la adolescencia, todo es rebeldía y nada se le parece, todo lo antiguo es inservible o no representa nada para la actualidad. Hay que "tragarse el mar de un solo bocado"
Pasé tiempo en la facultad fascinado estudiando estas corrientes y aun hay ideas que me mueven, pero una vez superada dicha adolescncia volví (de hecho nunca lo dejé) al gusto por el Impresionismo (tengo una réplica de una pintura de Monet en mi habitación) y por el arte clásico.
He aqui mi propia fotografía de la escultura, y sin vergüenza admito que al encontrarmela de frente, casi por accidente en el Louvre, sentí un vuelco en el corazón.

2 comentarios:

  1. "Habíamos velado toda la noche -mis amigos y yo- bajo lámparas de mezquita de cúpulas de bronce calado, estrelladas como nuestras almas, pues como ellas estaban irradiadas por el cerrado fulgor de un corazón eléctrico.[...] '¡Vamos!-dije yo-. ¡Vamos, amigos! Finalmente, la mitología y el ideal místico han sido superados. Estamos a punto de asistir al nacimiento del Centauro y pronto veremos volar a los primeros Ángeles!...¡Habrá que sacudir las puertas de la vida para probar sus goznes y sus cerrojos!...¡Partamos!¡He aquí, sobre la tierra, la primerísima aurora!¡no hay nada que iguale el esplendor de la roja espada del sol, que brilla por primera vez en nuestras tinieblas milenarias."
    Filippo Tommaso Marinetti, hijo de italianos, educado en Egipto y consolidado en París, es sin lugar a dudas un personaje clave en la cultura occidental del siglo XX. Radical y bélico, Marinetti clamó en los albores del siglo XX por una renovación del arte: las academias aún privaban como rectoras de la enseñanza y el "buen gusto", los valores del renacimiento y el clasicismo dieciochesco se enarbolaban cual blasón de la rectitud. Los mismos impresionistas eran despreciados de las muestras oficiales y relegados a segundas categorías.
    El nacimiento del futurismo no se trata de un berrinche juvenil que niega el pasado. Esa actitud sería tan estúpida como considerar que las vanguardias fueron una fiebre temporal en la evolución del hombre.

    Los futuristas buscan sensibilizar al hombre con su medio: las ciudades, la ciencia, la tecnología. "Nosotros afirmamos que la magnificencia del mundo se ha enriquecido con una belleza nueva: la belleza de la velocidad". Prosigue Marinetti en el punto quinto de su manifiesto: "queremos cantar al hombre que sujeta el volante, cuya asta ideal atraviesa la Tierra, ella también lanzada a la carrera, en el circuito de su órbita." El mundo no es de naturaleza estática, mucho menos el hombre, ¡y qué decir de la estética! Pasaría casi medio siglo para que hombres como Justino Fernández lograran resumir el historicismo de la belleza. Pero de vuelta a 1909, ni Marinetti ni los futuristas tenían en mente aniquilar el pasado, mucho menos considerarlo inservible para su presente. Consideran fétida gangrena el mundo de los profesores, de los arqueólogos, de cicerones y anticuarios. Ven que los museos se han convertido en cementerios, en dormitorios públicos donde se reposa para siempre junto a seres odiados e ignotos. "Dicho en términos sencillos, el futurismo significa odio al pasado. ASPIRAMOS A COMBATIR ENÉRGICAMENTE EL CULTO AL PASADO Y A DESTRUIRLO."
    Me atrevo a parefrasear a Marinetti y afirmar que IDIOTA TODO AQUEL NEGADO AL CAMBIO, MEDIOCRE QUIEN PREFIERE DORMIR ENTRE NUBES COLOR VAINILLA Y SE NIEGA A PRESTAR ATENCIÓN A LAS MANIFESTACIONES TAMBIÉN ESTÉTICAS DE SU TIEMPO.
    Para que esto quede bien claro explico: los futuristas están en contra de quienes consideran el pasado tiempos áureos, a todos aquellos que viven veneran a los muertos sin contemplar el dinamismo vital de la realidad.

    Eran pasadas las 2.30am del domingo 1o de octubre del presente año, cuando yo estaba dentro de un auto color negro y participé de la discusión que hoy extiendo. Si los futuristas como todos los vanguardistas acaban de ser nombrados pueriles, ACEPTO QUE LO SOMOS. QUIENES CONOCEMOS ESTOS MOVMIENTOS HEMOS APRENDIDO A VER CON JUVENIL PERSPECTIVA EL MUNDO Y LA PLÁSTICA ¿A caso no diría Tristán Tzara "El arte no es nada... y me sigo encontrando muy gracioso"? Al menos aprendimos a no vestirnos como oficinistas.

    "Casi todos confunden el acto de pintar, esculpir o construir con el acto de crear. Se engañan pensando que la lagrimita derramada por la primera tontería que se nos ocurre es señal de inspiración." Cierro esta intervención recordando un par de frases dichas por Umberto Boccioni, líder y escritor del Manifiesto de la pintura futurista. La primera se encuentra encabezando este párrafo, la segunda es "Odiamos, por tanto, todo lo que sabe a intelectualismo, esnobismo, sublimidad tradicional. Los conciertos y las conferencias son museos de sonidos y bibliotecas de palabras que evitamos con repulsión. La humanidad que los frecuenta con arrogante ostentación es la mas baja y despreciable. Estéticamente, es la más hipócrita, la más necia, la más alejada del arte, la más untuosa, la más mojigata, la menos dotada de sensibilidad."

    EA PUES HERMANOS FUTURISTAS, PARTAMOS A LA GUERRA QUE ESTE MUNDO NOS LLAMA.
    FUTURAbrahamVillavicencio
    o el COnejito Callado

    ResponderEliminar
  2. Mi estimado Abraham, qué gusto encontraros por estos lares virtuales!
    Supongo que se lo debemos a cierta caperucita desaparecida...
    Brindo a la salud del último futurista que se lo ha de tomar en serio (si es que eso puede ser parte del tal movimiento)y celebro vuestras afiladas palabras. Es una pena que a estas alturas de la vida las teorías artísticas y los manifiestos ya no me emocionen como antes, he vuelto a la apreciación estética elemental y simple...
    Un abrazo.

    SB

    ResponderEliminar