domingo, 24 de junio de 2012

243. Las flacas opciones de los egipcios

 Prendo la tv y en Al-Jazeera están anunciando que han declarado a Mohamed Morsi, el candidato del Partido Justicia y Libertad de los Hermanos Musulmanes, presidente electo en Egipto. La otra opción en la segunda vuelta de las elecciones era Ahmed Shafiq, el candidato de los militares y antiguo cercano colaborador de Mubarak.
Morsi es ingeniero y tiene un doctorado por la Universidad del Sur de California. ¿Un islamista educado en Occidente? Nada raro en ello.
Quizá la principal pregunta que nos hacemos es ¿porqué después de una dictadura los egipcios eligen a un islamista?
Los tunesinos ya lo anunciaban, ellos son  generalmente más moderados y occidentales que los argelinos por ejemplo, y votaron mayoritariamente, incluso en el extranjero, por el partido islamista en las primeras elecciones libres después del derrocamiento de Ben Ali.
La lógica radica en que todos estos dictadores derrocados, aun siendo musulmanes, predicaban hipócritamente gobiernos laicos. Gobiernos laicos en donde los cristianos generalmente eran considerados como ciudadanos de segunda clase. Así que por treinta años abusan a la población con un discurso de regímenes "laicos", evidentemente hoy votan por los islamistas, porque además hay que recordar que la mayoría de la población en esos países es efectivemente musulmana y vamos, es como cuando en Occidente le gente de derecha va y vota por partidos "cristianos" con ideas radicales. ¿Qué tan diferente es el discurso republicano en los EU? ¿Y en Francia los grupos de ultracatólicos y hasta monarquistas que hay en la UMP y el FN?
Los egipcios han elegido entre el islamista que desafortunadamente representa una larga oposición ante la dictadura y el antiguo jefe de los servicios secretos de Mubarak. Flacas las opciones de la revolución egipcia, y al final, un presidente casi simbólico pues es la junta militar la que retiene el verdadero poder en el país más antiguo del mundo.


1 comentario:

  1. Una reflexión tan dolorosa como lúcida. Una pena que así sea...

    Un beso.

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