sábado, 3 de octubre de 2009

264. Cómo fue que se inventaron los restoranes argentinos...

Hace poco platicaba con una persona vegetariana sobre el tema de las dietas selectivas. Lo que yo comentaba es que la selección (y por tanto la abstención) de ciertos tipos de alimentos es tan antiguo como el ser humano, pero que en resumidas cuentas, las razones son básicamente culturales, lo cual incluye la religión y las tendencias ideológicas, pues biológicamente somos 'omnívoros'.
Como mexicano he escuchado docenas de veces que comemos cosas rarísimas, eso sin contar todo tipo de chiles (ají, pimiento, guindilla, o de plano capsicum, para que nos entendamos). Y en realidad sí comemos cosas 'raras', que incluyen iguanas, víboras, chapulines (saltamontes), escamoles (huevos de hormiga), hormigas, huitlacoche (hongos parasitarios del maíz), y no sé que tantas otras maravillas culinarias que espero seguir descubriendo. Los franceses son un caso particular, ellos sí dicen que los mexicanos comemos cosas peculiares pero inmediatamente reflexionan acerca de los escargots y sus quesos (por ejemplo), y terminan diciendo que conocen un buen restorán mexicano en donde un día probaron tal o cual cosa. Supongo que ningún chino o indio se sorprendería mucho al oír esto.
En fin, que la reflexión se quedó por el momento en el asunto cultural, pero me dejó pensando en ese detalle que ya antes me había puesto a pensar: de entre los homínidos, el homo sapiens es el único que incluye en su dieta regular la carne, y por otro laso también es el único que se autoimpone regulaciones (restricciones y prohibiciones) de grupos alimenticios por razones diferentes de la distinción básica 'comestible'/'no comestible' y de la distinción 'de la misma especie'/'de diferente especie' (aunque sepamos de casos relativamente aislados de antropofagia).
El vegetarianismo es básicamente la simple exclusión de otros animales en la dieta, ya sea por razones religiosas (budistas, por ejemplo), filosóficas (como los pitagóricos), o simplemente culturales. Algunos incluyen productos de origen animal como huevos y lácteos, y otros no.
Los regímenes regulados en el marco de un grupo religioso suelen mucho más complejos y varían según el calendario religioso. Kosher, Halal o 'cuaresmal' son limitantes que incumben a una persona religiosa, 'vegetariano' es algo que incumbe a muchos tipos de personas por diferentes razones.
Para terminar, les dejo, someramente explicada a mi manera, una de las hipótesis (o quizá he mezclado varias), que podrían explicar el porqué comemos carne:
Sabemos que en la carrera por la supervivencia entre antropoides, nuestra especie no era la única ni la más fuerte, pero al parecer era la más adaptable (adaptabilidad=inteligencia, en este caso). Para sobrevivir había que vivir en grupos (somos sociales, somos políticos, somos gregarios), la recolección no siempre es suficiente para alimentar a todo el grupo. Otros omínidos comen pequeños animales, como insectos, por lo que ese puede ser un principio. La pesca es quizá el siguiente paso, y de ahí a comer anfibios y pequeños reptiles no debe haber gran distancia, pero el verdadero salto en la evolución (adaptabilidad=supervivencia) es la caza. Es probable que nuestros antepasados hayan sobrevivido gracias a la 'decisión' de matar a otros animales para poder alimentarse y la domesticación de canes salvajes puede haber sido también un elemento clave para tener éxito. Más aún, si mujeres y niños se dedicaban a la recolección, los hombres se dedicaban a la caza y así nació la división del trabajo en función del género. Para cuando la agricultura se desarrolla lo suficiente para producir cantidades considerables de alimentos, la caza y la domesticación ya habían sido largamente asimiladas.
Los perros se quedaron con nosotros y desde entonces hemos evolucionado juntos. Ya no los necesitamos para cazar, pero siguen alertándonos del peligro, cuidando nuestros hogares y jugando con los niños.
Ya no necesitamos comer carne para sobrevivir, y nuestros perros pueden comer croquetas. Quizá mi amiga tenga razón: "Todos los seres vivos tienen derecho a seguir viviendo".Y lo único que tengo en mi débil defensa es decir que la evolución me juega rudo cada vez que tengo un buen bife enfrente...



4 comentarios:

  1. Bien pensado. Igual hubo un momento en que habían demasiados animales o hubo algún desastre natural que sólo dejó cadáveres. No descartemos la historia del fuego como elemento de poder, la compañía oportunista del perro, ese animal que como nosotros anhela un buen amo. Tal vez nosotros lo encontramos en Dios.
    Servidora es omnívora y aunque no me gusta demasiado la carne, de vez en cuando me meto un bistec de buey (debe de ser vaca vieja, pero hago como que me lo creo) entre pecho y espalda. Por lo demás, cuido escrupulosamente el funcionamiento de mis intestinos (capital para una buena salud y una vejez sin sobresaltos) y miro de comer de menos y no de más. Me alegra sobremanera que haya modas y religiones que no permiten el consumo de pulpo porque a mí me gusta (hecho en caldero de cobre y con aceite en crudo, sal y pimentón por encima), y se está acabando.
    Dos de mis películas preferidas son *El festín de Babette y *Como agua para chocolate, puesto que la comida es supervivencia pero también disfrute.

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  2. Es muy interesante ésto que escribiste. Estoy de acuerdo, la dieta forma parte de la cultura y la tradición de un pueblo, y también (creo que no lo mencionaste) de la geografía en la que se inserta ese pueblo, el entorno fiísico y el clima determina casi todo, además de la historia y la tradición... Me encantó tu regreso. Besos de domingo, querido Sharif

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  3. Hay un muy buen libro sobre la distinción de alimentos según cultura que se llama "bueno para comer". Te lo recomiendo.

    Salud.

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  4. Tengo una amiga cuyo perro come yogures naturales. Azucarados.

    Quizás te haya dado una idea para una entrada, jaja.

    Un abrazo

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