jueves, 12 de febrero de 2009

238. Quo vadis?

Hoy tenemos algo que celebrar. O al menos quienes creemos que Charles Darwin tenía razón. Y cuando hablo de "tener razón", me refiero a la idea de la Evolución en general y de la selección natural. La ciencia con el pasar de estos cincuenta años ha ido decantando la piedra, puliendo la teoría. El 12 de febrero de 1909 nació Charles Robert Darwin en Inglaterra y cincuenta años después, en 1959 publicará El Origen de las Especies (The Origin of Species by Means of Naturale Selection, or the Preservation of favoures Races in the Struggle for Life ), su libro más conocido, aunque publicó otros antes y después.
El Evolucionismo no solo ha sido aceptado por la comunidad científica de manera general sino que ha sido 'traducido' y 'transferido' a muchos otro ámbitos de estudio e incluso al imaginario colectivo.
Por otro lado, el Evolucionismo siempre ha tenido detractores especialmente aquellos cercanos a círculos religiosos conservadores, aunque también hay que señalar que no todos proceden de estos grupos.
Yo siempre me he considerado un 'evolucionista' y como teólogo nunca he encontrado el mínimo motivo para dudar de ello, aunque ciertamente en los años de la carrera tuve que librar un par de discusiones al respecto, nunca nada más grave que cierta visita al decano para informarle que algunos de sus más antiguos profesores no se decidían a dejar la Alta Edad Media. Me tuvieron que dar la razón, pero me gané una fama de revoltoso de la cual sigo disfrutando en aquél lugar, incluso a un continente de distancia.
Pero lo verdaderamente grave es que se pretendan enseñar cosas como el Creacionismo en lugar de la Teoría de la Evolución y en el supuesto mundo 'civilizado'. Como individuos, cada quien debe ser libre de creer en lo que mejor le acomode. En las escuelas se les deben dotar de las herramientas para el discernimiento del mundo y ciertamente parte de esas herramientas son los avances científicos. Considero que el Creacionismo debe ser explicado  también a los alumnos precisamente en relación a la Teoría de la Evolución y otras posiciones intermedias, pues la información y la capacidad crítica son la mejor arma  contra los fanáticos y los 'engañabobos'.
Pues bien, a cincuenta años de la publicación de aquella obra, cabría preguntarse una vez más aquella incógnita ancestral ¿hacia dónde vamos? o en términos actuales ¿hacia dónde evolucionamos? Solo recordemos que 'evolución' no significa siempre un cambio positivo, sino simplemente 'adaptación'.




2 comentarios:

  1. Amigo Sharif,

    Para los creyentes, el error siempre ha estado en contraponer creacionismo con evolucionismo cuando son realidades complementarias.

    Al igual que el origen del mundo, las teorías evolucionistas moderadas son perfectamente aceptadas, sin embargo existen ciertos dogmas supuestamente científicos que exigen mucha fe, y las lagunas se rellenan con unos cuantos millones de años de por medio y una acrobacia en la esencia, no en la adaptación de las criaturas.

    Por ejemplo, verdades aceptadas como la práctica coincidencia del ADN del chimpace con el ser humano han caído por tierra recientemente, quiere decir que en la ciencia todo está pendiente de revisisón y no existen verdades absolutas

    Contestaba un niño en un examen: "Al principio las células eran muy simples, pero con el tiempo fueron creando estructuras más complejas, como las mujeres".

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Es cierto que murió "abandonado" por sus amigos y fustrado?

    ResponderEliminar