domingo, 15 de febrero de 2009

238.2 Pero la verdad nunca dijo "y sin embargo se mueve"


Galileo, por Leoni.

El 17 de septiembre en la Iglesia Católica Romana se conmemora en el santoral al cardenal Roberto Belarmino 'martillo de herejes' y Doctor de la Iglesia. Este ilustre jesuita italiano quien vivió en la segunda mitad del siglo XVI y una veintena de años del XVII, fue encargado de la difícil tarea de defender la buena enseñanza de la fe desde el Santo Oficio de la Inquisición y cumplió su trabajo cabalmente: Dirigió el proceso contra Giordano Bruno, quien después de ocho años de prisión (habrá que imaginarse las condiciones), fue 'liberado', para ser quemado en la hoguera, el 17 de febrero de 1600.
Por cierto, también fue quien ordenó el juicio en contra de otro hereje a martillar: Galileo Galilei (quien nació un 15 de febrero, como hoy), al parecer por propagar ideas absurdas y blasfemas acerca de algo llamado 'heliocentrismo'. 
Dicen que Descartes después de eso, prefirió prudentemente no publicar su obra Mundo.
Tan brillante debió ser la carrera de 'San Roberto' que Pio XI (Dios lo tenga en su eterna memoria), lo canonizó en 1930 (¡El siglo pasado señores!) y al siguiente año lo declaró "Doctor de la Iglesia".
En estos días obscuros, encomendémonos a San Roberto 'martillo de herejes' para que nos guarde de "heréticos, imperinentes, pertinaces y obstinados" como los arriba mencionados.
Salud.

PS-Y luego pretender limpiarse la conciencia haciendo misas en el Vaticano...

2 comentarios:

  1. No sé de que te extrañas en materia eclesiástica, querido Sharif. No olvides que el anterior Papa reconoció las teorías evolutivas del Darwin, ya en el siglo XXI, jajajjaajjaja, no sé qué pensar...
    La cerrazón y la imposición ideológica siempre ha sido una constante en la Iglesia católica y otras.
    Besos y buen día.

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  2. Cuando parecía que nos habíamos librado de la Inquisición y su Santo Oficio, tenemos cositas como el CAC, el Comitè d'Audiovisuals de Catalunya, que "vela" por los intereses de no sabemos bien bien qué imperativos morales y políticos. La confusión de los poderes que Montesquieu quiso ver separados, es una lacra. De momento el CAC y otros comités similares no llevan a la hoguera a nadie, pero sí consiguen reacciones como la que comentas de Descartes. Eso es "miedo" y si no es algo parecido.

    El terror, la condena y el amordazamiento no están solo en la Iglesia, querido Sharif, también tenemos las togas llenas de barro y otras cosillas.

    Hubo un tiempo en nuestra España en que era imposible leer libros interesantes, había que ir a México, donde la presión o represión no era tan fuerte. En gran parte, el talento de Inés de Asbaje se explica en la libertad de su biblioteca y no sólo en lo que la naturaleza le dio enteramente.

    Perdón el comentario desatado, pero aprovechemos la libertad ahora que aún la tenemos y nos la tomamos.

    Un beso de aquí a mañana.

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